LOS CHICOS DE LA NICKEL de Colson Whitehead

“LO PREOCUPANTE NO ES LA PERVERSIDAD DE LOS MALVADOS SINO LA INDIFERENCIA DE LOS BUENOS” (M.L.K.)

Una de las 10 mejores novelas de la década pasada (Time), ganadora del Pulitzer de 2020 (el segundo conseguido por este autor tras “El ferrocarril subterráneo” en 2017), basada en el estremecedor caso real ocurrido en la Escuela para Chicos DOZIER de Florida (1900 a 2011), un reformatorio donde iban a parar niños y jóvenes entre 6 y 18 años con condenas por roblo o lesiones, por no ir a clase, por incorregibles o por huérfanos. Una especie de Academia que se vanagloriaba de convertir a sus internos en «hombres hechos y derechos» gracias a la instrucción «física, intelectual y moral» necesaria, pero que en realidad era una fábrica del dolor, una galería de las torturas y vejaciones más inimaginable (en 2014 se encontraron los restos de más de 80 jóvenes enterrados en el jardín).

Tras ser abandonado por sus padres y criado por su querida pero estricta abuela, — Elwood Curtis –, un adolescente negro, se ha convertido en un chico prometedor que ve en los estudios su única salida. Pero cuando, a causa de un malentendido, le encierran en este reformatorio, no tardará en darse cuenta de que ser un buen estudiante no sirve. Elwood intentará sobrellevarlo con la ayuda de su buen amigo Turner, que piensa que la única forma de sobrevivir en la Nickel es emular la crueldad y el cinismo de sus opresores. Elwood, en cambio, prefiere seguir las enseñanzas del doctor King: «Enviadnos a la cárcel, y os querremos igual».

El escepticismo de uno y el idealismo del otro les llevará a tomar una decisión que tendrá inevitables repercusiones en su futuro. A medida que el protagonista va perdiendo la voluntad, el idealismo, la esperanza e incluso las ganas de vivir en el interior de la Nickel observamos como las va ganando cuando ya está fuera del reformatorio; una especie de retorno a la vida tras un recorrido vital casi hasta la muerte.

El autor nos explica el “via crucis” de Elwood con una economía expresiva, cristalina, con una prosa concisa pero modesta ante la magnitud de la tragedia, sin ahondar excesivamente en las imágenes más desagradables, incluso con cierta ternura, pues prefiere acariciar la humanidad de sus héroes (la amistad con Turner o la abuela Harriet) o la miseria de sus villanos (el superintendente Spenser). Eso si, sin dejar de hacer un ejercicio de memoria histórica sobre el racismo endémico de la sociedad norteamericana, insertado en su contexto social de la América de los primeros 60, los mítines de M Luther King y el nacimiento de una conciencia rebelde contra el supremacismo blanco (tan conectado hoy día con el “Black Lives Matter”).

Por otra parte, el autor abunda con su obra la labor de denuncia que no se detiene en el pasado sino que se planta ante la sociedad actual, tan políticamente correcta, porque los crímenes descritos ni están tan alejados en el tiempo ni son tan ajenos a la situación de marginalidad que sigue persistiendo, o al descubrimiento de abusos de menores por instituciones. Por otro lado, como se ha demostrado con George Floyd o Jacob Blake, nuestro protagonista Elwood Curtis solo es culpable de estar en el sitio y momento equivocados, y cuya experiencia será el detonante para la tragedia que les ha de venir.

León, mayo de 2021

Vicente Morán y el Club de Lectura “caminodelibros.com”

Los chicos de la Nickel

LOS CHICOS DE LA NICKEL de Colson Whitehead

Premio Pulitzer 2020. Traducción.:Luis Murillo Fort

Random House literatura 2020

Agradecimientos

A Pedro Sainz Guerra por cedernos uno de sus dibujos como logo del club

A los miembros del club por su espíritu participativo

A todos los que se dignen asomarse a esta ventana