LA LUZ PRODIGIOSA de Fernando Marías

“Cuando la memoria se ilumina el relato resulta ser un prodigio”

He aquí como un escrito diseñado inicialmente para documental se convirtió en una pequeña joya novelada tras un intenso ejercicio de retrospección y maña literaria por parte de un autor novel entonces (fue premio Novela Corta Ciudad de Barbastro 1991) que ya daba muestras del gran autor que luego se convertiría (Nadal 2001, Ateneo Sevilla 2005, Nacional Lit. Infantil y Juvenil 2006, Primavera 2010 y Biblioteca Breve 2015), así como diversos premios como guionista ( Goya al mejor guión adaptado por “La luz prodigiosa”), y que recientemente nos ha dejado a los 63 años.

Como el propio autor nos cuenta en el epílogo, se trata de una readaptación de una historia que nació tres veces: la primera, el día en que Federico García Lorca fue asesinado en Granada; la segunda el día en que Luis, tío del autor y soldado republicano, murió por un disparo perdido en batalla, y la tercera y la que recalca como principal, un día entre 1976 o 1977 en el que un joven Fernando Marías, recién llegado a Madrid para estudiar Ciencias de la Información, vio a un vagabundo cuando bajaba por la calle Montera.

Una historia de un periodista (narrador y personaje en la novela) que va a cubrir unos actos que se le hacen anodinos y acaba encontrando una noticia que, de saberse, podría cambiar la historia de nuestro país. Es también la historia de un hombre, el anciano bebedor, que le cuenta su vida al periodista (protagonista y narrador en esta obra), que no supo aprovechar las oportunidades que le brindó la vida.  Finalmente, esta es,  además, la historia de un poeta (personaje secundario de la trama, prácticamente un espectro) al que todos creíamos muerto de forma trágica y que la vida podría haberle dado una segunda oportunidad.

Todo empieza a finales de la década de los ochenta. En un homenaje a Lorca, un periodista se encuentra con un enigmático abuelo con aires de vagabundo. La frase que pronuncia el abuelo (“Además, Federico García Lorca no murió en agosto de 1936”) capta la atención del periodista, que se convierte en el receptor de una larga confesión que se extenderá durante toda una noche. Empieza entonces un largo y majestuoso relato donde el abuelo, antiguo repartidor de pan, y un Lorca superviviente entrecruzarán sus caminos e infortunios, con un poeta convertido en un ser errático, una vida muy diferente a la fama conquistada en el primer tercio de siglo

Un estilo con largos monólogos y un manejo de la palabra que atrapa al lector y capta su atención manteniendo siempre el interés en lo que cuenta. Pese a ser Federico García Lorca la génesis de la obra, el verdadero protagonista no deja de ser el narrador, sus cinco décadas de altibajos y su progresiva decadencia, jalonada con sus encuentros esporádicos con el escritor, hechos con los que constatar que su triste vida corre paralela a la figura de un desconocido Lorca. Se trata de “un relato dentro de otro relato”, dividido en 3 partes: el encuentro entre el reportero y el anciano; la experiencia del asesinato incompleto de quien resultó ser FGL contada por el viejo, y la despedida con la vuelta entren a su ciudad por el periodista.

Su lectura nos emociona por la originalidad de la propuesta pero, a su vez, nos entristece el aroma de soledad, amargura y derrota que se desprende de sus personajes, a pesar de que está expresado con mucha sensibilidad y ternura. Hay en ellos un componente de autodestrucción y cierta cobardía en completar sus objetivos que nos desasosiega. Y conociendo la biografía del autor creemos reconocer en su escenario tan impregnado de alcohol una cierta confrontación con sus propios demonios con los que (él mismo reconoce) batalló durante muchos años.

Por otro lado, aún reconociendo que estamos ante un relato corto reelaborado varias veces, con una propuesta original, una estructura bastante compleja y un lenguaje directo y atrapante, nos queda la sensación final de ser algo escaso en el desarrollo de sus personajes. Si a ello sumamos el pesimismo que desprende no nos sorprende que algunos lectores sientan una cierta frustración como poso final a su lectura.

En cualquier caso y, a pesar de los reparos expuestos, reconocemos la calidad de esta pequeña obra y la recomendamos encarecidamente a los lectores.

León, Marzo de 2022

Vicente Morán y el club de lectura “caminodelibros.com”

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LA LUZ PRODIGIOSA de Fernando Marías

Ed. Fondo de Cultura Económica, México 2021

Agradecimientos

A Pedro Sainz Guerra por cedernos uno de sus dibujos como logo del club

A los miembros del club por su espíritu participativo

A todos los que se dignen asomarse a esta ventana