«LA CENA» de Herman Koch

Vicente Moran García. Coordinador Club de Lectura “Camino de Libros”. Septiembre 2017

Nos vamos a Holanda de la mano del escritor Herman Koch (1953), considerado, en la actualidad, uno de los escritores más destacados de los Países Bajos. La cena, con más de 340.000 ejemplares vendidos, fue la sorpresa editorial del año 2009 en Holanda. Ganó el Premio del Público y fue declarado Libro del Año 2009.

Dos parejas acomodadas (hermanos ellos) se han citado a cenar en un moderno y exclusivo restaurante de Ámsterdam. Mientras saborean el aperitivo y charlan con aparente despreocupación sobre la última película de moda o sus planes para las vacaciones, son conscientes de que, tarde o temprano, deberán abordar el incierto y acuciante tema que los ha llevado a reunirse: el futuro de Michel y Rick, sus hijos de quince años que, según algunos indicios, podrían estar envueltos en un caso de violencia grave (junto a Beau el hermano adoptado). Así pues, tras los postres, cuando la cena llegue a sus últimos compases, la tensión entre los comensales habrá alcanzado su punto culminante y la cadena de secretos y revelaciones confluirán en un final dramático en el que nadie podrá esgrimir su inocencia, a pesar de lo cual lo que importa es que la familia se mantenga más feliz y más unida que nunca. El libro está estructurado en seis partes que comprenden cuarenta y seis capítulos en total. Esas partes son en las que se divide la cena que van a degustar: aperitivo, entrantes, segundo, postres, digestivo y propina. La trama se irá desarrollando a lo largo de esta cena de la que en un principio no sabemos su motivo pero que intuimos que algo grave está pasando aunque este hecho tarde en salir a la superficie. El autor, a través de los ojos de Paul, nos irá presentando a los personajes que charlan de temas banales y comentan la comida del restaurante de moda al que han ido. Hay mucha crítica, irónica e incluso sarcástica no exenta de sentido del humor, sobre estos restaurantes tan en boga en nuestros tiempos donde las raciones son exiguas y supuestamente sofisticadas. Restaurante que, asimismo, es un símbolo de la importancia que se le da hoy en día al status social. Pero la cena es el telón de fondo de un hecho terrible del que sus hijos son protagonistas. La tensión entre los dos matrimonios irá in crescendo a medida que vayan saliendo a la luz los acontecimientos que los han reunido. Secretos, mentiras, celos, revelaciones… todo teñido de una violencia soterrada en un principio y que acabará estallando al final del relato. Surgen numerosos temas de debate tales como el racismo, el aborto, el matrimonio, la educación de los hijos, la tolerancia excesiva en dicha educación, la política actual, la pena de muerte, la culpa y el castigo, la moral y la ausencia de ésta en la sociedad que vivimos, la falsedad de las formas, el consumismo desaforado y, sobre todo, la violencia (juvenil y la no juvenil) reafirmada con clásicas referencias cinematográficas. Esta parece querer justificarse en algún caso por una enfermedad desconocida innata y transmitida, frente a la que manifiestan finalmente otros personajes que no la aparentan. Los diversos actos violentos alentados y consentidos se acaban integrando, justificando y minimizando sus consecuencias en el núcleo familiar. Una familia donde la falsedad, la hipocresía y la ocultación de actos violentos extremos constituyen el sustrato de su aparente felicidad. Su lectura nos suscita un sinfín de preguntas sobre la sociedad occidental actual y la relación, en su seno, entre padres e hijos. Preguntas que nos llevan a reflexionar sobre qué hemos hecho mal en la construcción de la sociedad del bienestar. El autor holandés nos plantea un tema muy grave que apunta de lleno a la autosatisfacción y complacencia de la clase social acomodada, a su ceguera e irresponsabilidad, a su falta de autocrítica. Novela social y psicológica que plantea un dilema moral. La cena se lee bien, su historia te atrapa desde el principio ya que el lenguaje es sencillo y directo, va al grano con un desarrollo de los hechos muy bien planteado. Posee fuerza, contundencia, mordacidad, sarcasmo y, a veces, es demoledora. Un libro que no te deja indiferente ya que pareciera que los habitantes de este primer mundo “civilizado” se dirigen a la barbarie.

Agradecimientos

A Pedro Sainz Guerra por cedernos uno de sus dibujos como logo del club

A los miembros del club por su espíritu participativo

A todos los que se dignen asomarse a esta ventana