EL SEÑOR DE LAS MOSCAS de William Golding

¡MATA A LA FIERA!, ¡CÓRTALE EL CUELLO!, ¡DERRAMA SU SANGRE!

Primera y más conocida novela de William Golding escrita en 1954 bajo los efectos aún de su participación activa en la marina inglesa en la II Guerra Mundial, cuyo bíblico-satánico título (“Lord of Flies”)ya nos orienta hacia lo que va a ser su contenido: que la vida que nos ha tocado vivir es una gran metáfora en la que destaca que el hombre es por naturaleza un ser miedoso, capaz de refugiarse en lo irracional cuando se enfrenta a sucesos y situaciones en los que no sabe moverse o no conoce, que la ley del más fuerte siempre prevalece y que cualquier ser humano es, ante todo, un superviviente.

Estamos, por tanto, ante una alegoría (básicamente un cuento con moraleja) sobre temas inherentes a la naturaleza humana desde una visión, eso si, muy pesimista. Golding juega con el miedo, el poder grupal y la inexperiencia de los jóvenes-niños protagonistas (náufragos en una isla desierta sin adultos supervivientes) que tienen que cuidarse y organizarse. Se crean así dos grupos fundamentales con sus respectivos líderes antagónicos. Pero las tensiones entre ambos bandos desembocarán en serios enfrentamientos. Como si tratara de decirnos (a los lectores y a la sociedad en general) que las cosas pueden ir de mal en peor cuando el ser humano muestra su lado más cruel.

Lo que nos cuenta, con un estilo didáctico algo pesado y pretencioso en las descripciones, es una historia de supervivencia, llena de aventuras, intensa y emocionante, en la que se mezclan elementos misteriosos, terroríficos y distópicos (principal argumentos para que la Academia Sueca le concediera el Nobel de literatura en 1983). Utilizando la infancia como pretexto, con niños protagonistas procedentes de una clase social alta con estrictas reglas educativas, que de pronto se ven varados en la soledad de una isla sin los controles de ningún adulto (autoridad), le permiten al autor desarrollar la didáctica idea (que creemos preconcebida por su malestar post-bélico) que consiste en enviar a la sociedad un mensaje preventivo de los posibles desastres humanos como el recientemente acaecido.

Observamos también una interesante caracterización de personajes que van a representar cualidades humanas como el orden y el liderazgo frente a la crueldad y brutalidad de otros (fácil de comparar y difícil de no contrastar con la sociedad de hoy día). A destacar las diferentes tipologías representadas por los niños protagonistas: está el tranquilo, el optimista, el racional, el inseguro, el psicópata, el manipulador, el impulsivo, … incluso la masa silenciosa por los más pequeños dado su  insignificante protagonismo. Aunque lo terrorífico resultará ver como lo irracional poco a poco va venciendo a lo racional y como el orden ser torna en salvajismo, con el miedo como motor fundamental de dicha transformación.

Significativo nos resulta también el escenario: la isla. Un lugar aislado en medio del océano, desierto y virgen, paradisíaca mezcla de belleza y bravura naturales, incluso capaz de aportar las necesidades básicas (por tanto la competencia por el alimento no es una motivación aquí). En este contexto va a hacer caer el autor a un grupo humano (también en edad iniciática: la infancia) para simular una civilización que empieza de cero: parte del caos y la desorganización, continúa con la democracia y tras su fracaso llega la anarquía y la auto-hostilidad. Como si quisiera retratar todos los aspectos antropológicos, políticos y sociales,  y de un experimento sociológico se tratara.

Por otra parte pudiera parecer  un auténtico thriller psicológico, máxime cuando en palabras del propio autor “los niños de la isla creen que una misteriosa bestia los acecha pero, en esas terribles circunstancias, el monstruo más peligroso de la isla serán ellos mismos”, o como ya dijo Hobber en 1642 “el hombre es un lobo para el hombre” (frente a la visión más optimista de Ballantyne en su “Isla de coral” de 1837 o de la inocencia y bondad natural de Rousseau). En cualquier caso pone de manifiesto el proceso de corrupción moral en la lucha por sobrevivir contra las fuerzas de la naturaleza y lo desconocido (el mal ya no proviene del exterior) y una vuelta a su condición de animal, a la pérdida del paraíso idílico bíblico.

Este libro alcanzó fama mundial y ha sido libro de lectura imprescindible en colegios e institutos y sigue planteando la disyuntiva de si el hombre es malo por naturaleza o se ve condicionado por su entorno.

Vicente Morán y el club de lectura «Camino de Libros».  Diciembre 2018

El señor de las moscas

EL SEÑOR DE LAS MOSCAS

William Golding

Edhasa Literatura 2017

Traducción de Carmen Vergara

 

Agradecimientos

A Pedro Sainz Guerra por cedernos uno de sus dibujos como logo del club

A los miembros del club por su espíritu participativo

A todos los que se dignen asomarse a esta ventana