“EL NADADOR EN EL MAR SECRETO” de William Kotzwinke

León, noviembre 2017 Vicente Morán y el Club de Lectura “Camino de Libros”

Sorprendente relato autobiográfico de un autor poco conocido en nuestro entorno, aunque famoso en EEUU como escritor de libros de fantasía y guionista cinematográfico (novelizó el guión de la película ET). El libro fué exaltado por el autor inglés Ian McEwan en el 2012, lo que provocó su rescate del olvido (había sido escrito en 1975) y que la editorial Navona iniciara su excelente colección de “Los Ineludibles”.

Narrado en tercera persona y con una extensión de 90 páginas –que no podremos dejar de leer hasta su final—compartiremos con el autor un acontecimiento vital de gran emoción. Una emoción que nos viene en “oleadas”, como a sus protagonistas ante la llegada de una nueva vida y su fugaz existencia. Se trata, pues, de un pequeño texto que cuenta un trocito de la vida de una pareja (los Laski) que van a vivir dos experiencias contradictorias en muy poco tiempo. Es por ello que el autor utiliza los recursos característicos del relato breve: somera caracterización de los personajes y el entorno, presentación del argumento con una tensión in crescendo y resolución dramática y explosiva. La dulce, tierna, intensa, terrenal pero triste historia vivida tanto individual como en pareja de un naufragio único: la pérdida del nadador que nace en medio del mar secreto de un parto. Pero lo que llama más la atención es la delicadeza –y a la vez la crudeza—con las que se abordan los acontecimientos. Con una sobriedad admirable, con un lenguaje sin dramatismos ni exagerado, con toques poéticos que acrecientan o contrarrestan el impacto de lo que se nos va revelando, con una prosa sencilla y directa compartiremos las vivencias de la ilusión y el amor más inmensos y del dolor más absoluto e inimaginable. Como dice Rosa Regas es esta capacidad de emocionar y de abordar a sentimientos que casi todos hemos sentido en algún momento lo que va a permitir a los protagonistas (y a nosotros como lectores) afrontar la experiencia y regresar mentalmente sanos a nuestra vida. Es posible que haya lectores a los que su lectura les provoque cierto bloqueo sentimental, dependiendo de sus propias experiencias, pues “toca” fibras sensibles al penetrar en el alma de quien vive, goza, comparte y sufre. Puede que haya algunas descripciones demasiado prolijas o explícitas que incomoden. Pero si “nadamos” por encima de esos recursos literarios (que pueden gustar más o menos pero que, sin duda, dan dramatismo) y nos dejamos llevar por esa prosa directa y potente con abundantes metáforas, nos deslizaremos por un “océano” de profundas sensaciones. Y nos sentiremos finalmente a salvo del naufragio con el salvavidas construido a base de amor, compromiso y aceptación que la pareja Diane y Laski con su vecino Ben nos ofrecen. Es como si el autor quisiera compartir esa extraordinaria y maravillosa experiencia de los esfuerzos para traer una nueva vida (“Que precioso. Luchó tanto por nacer…) y el desgarramiento que produce su fragilidad (“La arrastró el océano de la pena, llanto desatado, como el viento del mar que empuja las olas a formar olas terribles…). Y recordarnos que todos fuimos “nadadores en el mar secreto” y que como supervivientes debemos continuar la vida. Un espléndido regalo que confirma el objetivo de esta colección iniciada por la editorial Navona de los libros que “no podemos dejar de leer”.

Agradecimientos

A Pedro Sainz Guerra por cedernos uno de sus dibujos como logo del club

A los miembros del club por su espíritu participativo

A todos los que se dignen asomarse a esta ventana