• Cabecera

Estantería

  • “EL COMPLOT MONGOL” de Rafael Bernal

    “EL COMPLOT MONGOL” de Rafael Bernal

    “La soledad del portero de la muerte”

    Publicada en 1969 ( 3 años antes de su muerte) es considerada una novela fundacional del género negro en México. Un apasionante thriller policíaco con tintes de humor y cargado de violencia que retrata los diferentes estratos de la capital mexicana en los años sesenta. Su descripción del sistema social, económico y político no ha perdido ni un ápice de vitalidad y actualidad.

    El complot mongol sigue los avatares de un típico matón metido en la endemoniada tarea de desenmarañar una conjura internacional en la que tiene que terciar con el FBI y la KGB para desmantelar una intriga contra la paz mundial que anida en el «barrio chino» de la capital del país. Entre las tiendas de curiosidades orientales y los restaurantes de comida cantonesa, detrás de los fumaderos de opio y los cafés de chinos, Filiberto García va describiendo que la conspiración supuestamente iniciada en Mongolia tiene mucho que ver con los vaivenes y amarguras de la política nacional. Sin embargo, en su tortuoso camino deja atrás una docena de cadáveres y un amor trágico que, finalmente, acabarán revelando al asesino el verdadero significado de su vida. García va descubriendo una trama compleja en donde cada actor tiene un interés distinto al que confiesa.

    Filiberto García, detective, antihéroe romántico, asesino eficaz ( antiguo verdugo de un general villista y «fabricante en serie de pinches muertos») es un  protagonista asesino lúcido, excelso narrador con un maravilloso sentido del humor y del sarcasmo (“Si de chico fui a la escuela / y de grande fui soldado / si de casado cabrón / y de muerto condenado / ¿Qué favor le debo al sol / por haberme calentado?”).

    Una combinación de tercera persona y un monólogo interior que nos permite adentrarnos en la mente de García, un antihéroe consciente de que su mayor condena no es mancharse continuamente las manos de sangre, sino estar destinado a la SOLEDAD. Una especie de viaje en busca de si mismo que lo llevará a plantearse quien es y cual es su papel en la vida o en la muerte (“siempre estoy en la puerta, abriéndola para que pasen los que ya van con su muerte, pero yo me quedo fuera, siempre fuera”). O cuando en boca del Licenciado afirma: “El hombre no se ríe ante la muerte, que eso es de animales. Como si se pudiera uno reir ante la vida”.

    Un personaje y una novela únicos, con una trama delirante, conspiranóica y brillante. Con un sentido corrosivo y un ritmo ágil (“palabras como disparos”) para acabar resultándonos sorprendente, triste y lúcido.

    Escrita en un contexto postrevolucionario por un escritor y dramaturgo, diplomático y viajero y partícipe de las ideas del sinarquismo católico confrontado con el izquierdismo comunista imperante de la época, ésta y otras de sus novelas destilan una crítica al poder de cualquier signo, y su insistencia en presentar la putrefacción que igualmente subyace bajo las estructuras democráticas y el supuesto respeto por el imperio de la ley.

    León, octubre de 2020

    Vicente Morán y el club de lectura “caminodelibros.com”

    EL COMPLOT MONGOL de Rafael Bernal

    Prólogo de Yuri Herrera

    Posfacio de Élmer Mendoza

    Libros del Asteroide, 2013

    Read more

  • «STONER» de John Williams

    «STONER» de John Williams

    “El valor de la tiza y la pizarra frente al azadón”

    Estamos ante una novela que fue escrita en 1965 e ignorada durante décadas hasta que la NY Review Books la reavivó en 2006. Publicada en España en 2010 por una pequeña editorial (Baile del Sol). Fue libro del año en UK en 2012 y celebró sus 50 años en el 2015. Para acabar convirtiéndose en un libro clásico inexpugnable de lectura obligada y recomendada por múltiples autores. «Se trata simplemente de una novela sobre un tipo que va a la universidad y se convierte en un maestro; pero es una de las cosas más fascinantes que jamás he encontrado» (Tom Hanks).

    La novela cuenta la historia de William Stoner, hijo de unos campesinos de Misuri, nacido a finales del XIX y enviado con gran esfuerzo por sus padres a la universidad para graduarse en Agricultura y poder así introducir mejoras en la granja familiar. Un día un profesor que está iniciando a sus alumnos en las virtudes de la literatura, se dirige directamente a él en clase para decirle: «El señor Shakespeare le habla a través de 300 años, señor Stoner, ¿le escucha?». Para el rústico joven Stoner, ese instante fue una iluminación, un impacto epifánico, una gran revelación que, con el tiempo, incluso le llevaría a renunciar a la granja de sus padres arriesgándose a ingresar en un “mundo en el que siempre estarás a punto de lograr el éxito pero serás destruido por tu fracaso” y a convertirse en profesor de la universidad de Misuri, donde llevaría una vida sin alicientes, equivocándose en todo. Una vida laboriosa al servicio de la literatura, con multitud de errores sentimentales. La biografía de alguien que vistió siempre un traje equivocado.

    ¿Cómo olvidar cuando el discreto profesor, consciente de haber perdido el tiempo en su obstinado trabajo sin luces, se refugia al final en la imperturbabilidad que heredó de sus padres rurales, impasibles trabajadores de la tierra, constantes dibujantes de «surcos como oraciones en el papel»?. De alguna forma misteriosa, inadvertida, y pese al creciente ascenso intelectual de Stoner, su pasado labriego ha cincelado su carácter hasta convertido en una persona íntegra, en respetado maestro cuya adaptabilidad –que no pusilanimidad- le capacita para encarar sin aspavientos emocionales la mediocridad de una existencia opaca en cada uno de sus sencillos frentes: matrimonio insípido, hija desapegada, relativo aislamiento social, rencores en el competitivo coso universitario, carrera profesional de corto vuelo, etc.

    En el fondo  del patetismo, un elogio tanto de la rectitud moral como de la cultura del esfuerzo y del amor por la vieja literatura. En plena crisis mundial y densa melancolía, sorprende leer una oda tan intensa a los viejos valores morales heredados de una infancia hundida en las raíces agrícolas del Misuri más profundo y miserable, pero conmovedor.

    William Stoner podría ser el estereotipo del profesor de Literatura que no tiene una vida digna de narrarse y decide reemplazar sus pasiones en la seguridad de un saber profundo descubierto por otros y transmitido en la enseñanza. Pero el intento de erudición y los gigantescos esfuerzos que realiza en la academia, horas de insomnio, cumplimiento de requisitos, acatar la jerarquía académica, además de convertirse en el mecanismo por medio del cual el personaje intenta “resolver” los problemas de su existencia, su matrimonio, la estabilidad económica, la paternidad, entre otros, son la síntesis de un sacrificio, un destino aceptado en el que no hay cabida para la recompensa, o siquiera la gratitud. La imaginación y los sentimientos de Stoner están en la misma perspectiva y se aproximan al deseo de “ser alguien” conducido por una intuición verídica que descubre en el estudio literario. No es un escape, no le facilita su camino, y por un momento creemos que leemos una historia triunfal, ese espacio donde las adversidades se superan por la tenacidad del personaje. Pero John Williams ha tocado una fibra importante en la historia y quita ese velo, la victoria no es un momento sino un instante, y no se puede llegar a ella. Es un resquicio por donde vemos cobrar brillo a la existencia.

    En España y ,más recientemente tal vez, hayan sido Torrente Ballester y Antonio Muñoz Molina quienes mejor hayan sabido retratar la dignidad del labriego de antaño, educado en el saber de la intemperie. No se puede describir mejor la conmovedora dignidad de unos padres campesinos que asisten a la deserción de su hijo con el estoicismo del labriego que se aviene a las veleidades del clima. La escena de la graduación es sencillamente perfecta: el lector palpa a esos padres apocados en la ceremonia de graduación de William, tan distantes ya de su hijo como éste de la tierra que contribuyó a labrar con sus manos.

    Podríamos concluir que estamos ante dos asertos, uno literario: “De cómo una buena novela, con el tiempo, se convierte en una gran novela” y otro filosófico: «a alguien se le concedió la sabiduría y al cabo de los años encontró ignorancia».

    León, en los meses de la pandemia de Covid-19

    Vicente Morán y el Club de Lectura “Caminodelibros”

    Stoner

    STONER de John Williams

    Ed. Baile del Sol, 2015

    Read more

  • EL RETORNO, de Dulce María Cardoso

    EL RETORNO, de Dulce María Cardoso

    “MUJERES CON CEREZAS COMO ARETES EN LAS OREJAS O LA SEQUEDAD DE LOS BAOBABS (cuando ni los de aquí ni los de allá nos quieren)

    El retorno se enmarca dentro de la odisea de los que fueron nombrados con muy distintos apelativos: africanistas, colonos, ultramarinos, repatriados, desalojados, refugiados o fugitivos. De los que el Gobierno de aquel país naciente de la revolución de los claveles optó por llamar “retornados” a los que, tras la declaración de independencia de las últimas colonias portuguesas en 1975, fueron obligados de un día para otro a abandonar sus casas en Angola, Mozambique o Guinea-Bisáu.

    Una historia, ahora re-memorizada por la autora que vivió en sus propias carnes con 11 años, en la que una avalancha de familias fueron ubicadas, en un transitado puente aéreo, en hoteles de la Metrópoli durante casi un año, con el consiguiente impacto que supuso para sus habitantes la llegada de aquellos familiares de ultramar con los que solo se habían relacionado carteándose en fechas señaladas.

    La novelista sabe de lo que escribe, pues ella misma vivió su infancia en el país africano y experimentó en carne propia lo que supuso para todos aquellos expatriados que venían de países más abiertos en costumbres, donde hasta las mujeres podían moverse con cierta libertad, la naturaleza era generosa y los colores adornaban la vestimenta de la gente y, en cambio, llegar a un pequeño país de inviernos húmedos y fríos, melancólico y, a pesar de la reciente revolución, muy conservador: (“Fue primero una desilusión y después una sensación incómoda por estar rodeados, de repente, por gente que no conocíamos y por lo que tampoco éramos bien recibidos” ); eran observados con desconfianza, juzgados como colonos explotadores y  no se comprendía su constante añoranza por África (la cual persiste aún hoy día).

    En una apuesta por una memoria sensible e íntima, la autora nos cuenta la historia a través de un muchacho (RUI cuyo significado es “desaparecido”) que junto con su madre y su hermana (el padre queda retenido y no puede acompañarlos) salen huyendo de Angola y son albergados en un hotel de lujo, reconvertido en albergue de exiliados. Y nos revela con intensidad desde un primer momento el drama de tener que decidir entre las cosas que se dejan y las que se van, así como las expectativas de que lo nuevo signifique una vida mejor, pero con la inquietud de la espera en el reencuentro familiar.

    El joven Rui nos va relatando los hechos con la sabiduría de la inocencia: es capaz de observar lo que pasa y al narrarlo lo deja en evidencia. Por un lado están los sentimientos: el miedo, la incertidumbre y el terror, y por otro lo que pasa afuera, especialmente la violencia racial, la segregación y la injusticia. Por él también conocemos las características de su propia historia familiar repleta de elementos biográficos y sociales.

    A medida que el libro avanza, Rui va creciendo. Ya no es el niño que abandonó Angola pensando en “los aretes de cerezas de las muchachas de la metrópoli”. Ahora vive en una habitación de hotel, teme por la salud de su madre, cree que su padre ya no regresará y planea estrategias para salvar a los suyos del destino desgraciado que amenaza a la mayoría de los retornados. Y en esa espera va haciendo una serie de descubrimientos relacionados con la identidad, el amor, la libertad y el arrojo de quienes lo han perdido casi todo, excepto la ambición de un milagro.

    La novela es, pues, una radiografía de la pérdida, en la que no se hacen además juicios de valor, transmitida con un lenguaje sencillo a través de un adolescente y con un estilo algo peculiar en su ortografía (la escasez de puntuaciones) que obliga al lector a un sobresfuerzo para seguir el hilo de lo que acontece en su relación temporal –presente, pasado–, ya que como dice su traductor J. Pizarro el ritmo es incesante, como una respiración y la puntuación responde a esa vista de vértigo, ya que la autora libera la prosa –como un monólogo improvisado y, en ocasiones, algo redundante– al vaivén del recuerdo para impedir que sea olvidado. Una temática que a algunos lectores españoles les toca en la fibra sensible, por su parecido,  con hechos no muy lejanos en relación con el abandono también de nuestras colonias africanas.

    LEÓN, FEBRERO 2020

    Vicente Morán y el Club de Lectura “caminodelibros.com”

    EL RETORNO, de Dulce María Cardoso

    Ed. La Umbría y la Solana, 2018

    Read more

  • PAN DE LIMÓN CON SEMILLAS DE AMAPOLA, de Cristina Campos

    PAN DE LIMÓN CON SEMILLAS DE AMAPOLA, de Cristina Campos

    «Dulce como el pan pero amargo como el limón»

    Tal como expresa el titular así nos resulta la lectura de esta primera novela de Cristina Campos, autora procedente del mundo audiovisual y muy relacionada con el cine.
    Dulce por la sencillez de su construcción (lenguaje fácil y desarrollo lineal), por la emotividad y ternura que transmiten sus personajes a pesar de sus dificultades y conflictos, por el tratamiento de múltiples temáticas clásicas (problemas de la amistad, de la familia, de la infancia, del amor, de la convivencia, de verdades y mentiras ocultas) y actuales (puntos claroscuros de la cooperación a la comunidad, de las herencias, del aborto y de la adopción, entre otros). Pero amargo porque en esta historia de mujeres hermanas con vidas separadas que tratan de reencontrase para desentrañar el secreto que encierra su herencia (móvil de la novela), se desprende un estilo ligero y predecible, en el que la autora nos informa con detalle de todas las características que definen a los personajes, sin dejar apenas que el lector construya sus propias “fantasías” sobre los mismos (algo que nos parece fundamental  en toda obra literaria); ni tampoco permite que ellos manifiesten lo que son o lo que piensan, sino que es la propia autora quien nos lo comunica. Incluso, el oculto secreto que parece encerrar la motivación principal de la historia es tan predecible que el lector se percata pronto del mismo.


    Con estos ingredientes en 7 capítulos con las 7 recetas de cocina se “amasa” un pan fácil de comer para todos los públicos –como si ese fuese el objetivo latente en la escritura–. Bien es cierto que en las recetas de la vida y la cocina (al igual que en la literatura) hay componentes varios, y para que salgan bien se precisa paciencia, tiempo, dedicación, atención a las proporciones y amor. Hay que reconocer que mucho de esto ha puesto Cristina Campos al proponer un texto sobre la búsqueda de la receta ideal. Para aclarar secretos, para recuperar el tiempo perdido o lo que no hicieron, para superar los miedos y vivir en la verdad, su verdad. También observamos que ha puesto amor, mucho amor: la amistad, el fraternal, el materno-filial y la maternidad vivida de diferente maneras con el instinto o su falta, y hacia el entorno maravilloso de una isla afortunada. Quizás al final resulte un pan en el que predomina el sabor dulce sobre el amargo, lo que a algunos puede recordarles en lo  sentimentaloide a lo Corin Tellado o las telenovelas. Un pan al que no logra equilibrar su sabor ni siquiera la lágrima oculta que completa su receta perfecta.

    León, Enero 2020

    Vicente Morán y el club de lectura «caminodelibros.com»

     

    Resultado de imagen de portada pan de limon"

    PAN DE LIMÓN con semillas de ampola

    Cristina Campos

    Planeta, 2016

     

     

    Read more

  • LA BRIGADA 22, de Emilio Gancedo

    LA BRIGADA 22, de Emilio Gancedo

    «Un viaje para descubrir el olvido entre el follaje»

    Al igual que hiciera Julio Llamazares con su novela “Luna de lobos”, otro joven escritor leonés (1977) hace su debut con una temática sobre el espacio-tiempo de gentes que mantenían la lucha antifranquista tras la Guerra Civil ocultas en la garriga o monte bajo pero, esta vez, en un lugar de España indeterminado por deseo expreso del autor.

    Arropado por la exuberante riqueza lingüística de su imprescindible y celebrada obra previa “Palabras mayores”,  así como por el libro de Torbado (“Los Topos”), el periodista y escritor Emilio Gancedo nos despliega una historia situada en los tiempos de la transición ( o más bien previos) llena de fogonazos de humor, memoria histórica, periodismo y estampas rurales y provincianas. Para acabar siendo una fábula rebosante de humor y ternura sobre el devenir cíclico de nuestra propia historia como país, y nuestra incapacidad para cicatrizar las heridas.

    Llama la atención que, a pesar de la fabulación, en el tono de la obra se quisiera dotar de cierta verosimilitud a los acontecimientos, que suceden protagonizados por unos personajes marginados pero creíbles al fin y al cabo. Creando una especie de círculo narrativo entre el oficinista gris pero anhelante pueril de cultura, el militar puntilloso y procedimental, los combatientes anclados en su propio pasado, el marco paisajístico muy descriptivo que acaba convirtiéndose en otro personaje más (recordándonos al bosque de T. Hardy) y una “madre” representadora de la conciencia colectiva del miedo, la parálisis y la anodina existencia (de nuestro propio país). Y todo ello bajo un manto de sincera expresión “amorosa” del autor por sus personajes, de apariencia menor pero con una grandeza de espíritu encomiable, recordándonos a Pessoa que “somos del tamaño de lo que vemos y no de la estatura”.

    Se podría interpretar como una especie de realismo mágico de humor ibérico (agridulce y trágico), en el que se desprende un homenaje a los perdedores: de una guerra civil, de los espacios deshabitados, de los descolgados del desarrollo. Una historia, en fin, habitada por elementos populares: el oficinista que no ha salido de la ciudad y hace un viaje “iniciático” en autobús en el que sufre una transformación por lo que ve y lo que le cuenta el barrendero, el conductor o el pastor aferrado a sus tradiciones; el desafectado teniente pero insistente investigador con el que se relaciona sin saberlo, y, como no con los atrabiliarios componentes de la Brigada “22” aferrados a sus propias creencias, tirados al monte y al margen del tiempo.

    Henos aquí, pues, ante una historia en la que no hay vencedores ni vencidos, ni buenos ni malos, de gentes marginales que nos dicen lo que sienten y lo que piensan. Un ejercicio de resistencia, de encarnación de un ideal (aunque sea utópico) y de defensa de unos principios que la desmemoria o el olvido e incluso el falseamiento han tratado de desbaratar.

    León, diciembre de 2019

    Vicente Morán y el club de lectura «caminodelibros.com».

    Resultado de imagen de portada libro brigada 22

    LA BRIGADA 22

    Emilio Gancedo

    Pepitas de Calabaza Ed. 2019

     

    Read more

  • LOS HABITANTES DEL BOSQUE,  de Thomas Hardy

    LOS HABITANTES DEL BOSQUE, de Thomas Hardy

    “Cuando la imaginación es la esclava de una circunstancia inalterable…”

    Considerada por el autor como su obra favorita y mas representativa, es una de las mejores de la literatura inglesa del siglo XIX. Escrita en 1887 está construida de modo inteligente, crítico e incluso mordaz a veces, con unos personajes que definen la historia con sus comportamientos, conservando en su conjunto una frescura reconocible hoy día.
    Una novela muy inglesa, con ese conflicto de clases que les es propio pero no tanto como enfrentamiento entre éstas, sino como dilema íntimo, como cuestión personal. Seres que se debaten entre aquello que les dicta su conciencia y las buenas normas de conducta y lo que su corazón les propone.

    La imagen que Hardy forma de cada uno de ellos es extraordinaria, haciéndonos comprender fácilmente sus motivaciones, sus deseos y sus dudas. Dotándolos de mucho realismo y gran solidez, con sus conflictos interiores, la capacidad que tienen para variar su estado anímico, la gran cantidad de matices que presentan, la incapacidad para manejar sus sentimientos encontrados y su comportamiento afín a los mismos. El amor, la amistad, los deseos, la ambición, la lealtad, la honradez, el egoísmo, el arrepentimiento son sentimientos por los que pasan cada uno de ellos en distintos momentos, tal y como a las personas de carne y hueso.  Además estos personajes también son sacudidos por los caprichos del destino que les lleva y trae en distintas direcciones, que provoca encuentros a destiempo, situaciones límite y que les enseña tarde aquello que podrían haber conocido antes cambiando su percepción de las cosas. 

    Son muchos y muy variados los temas aquí tratados con una carga crítica: la división de clases (el matrimonio, el dinero y las propiedades, el tipo de trabajo y la educación como declaración de estatus o ascensores sociales); sobre la infidelidad y el amor (éste sometido a los dictámenes social-familiares), el papel victoriano asignado a las mujeres (sometimiento paterno, dificultad del divorcio) y a las organizaciones sociales (siempre favoreciendo al rico). Todo ello tiene lugar en un medio apartado y rural y hace que condicionen las uniones y compromisos entre sus habitantes. Un mundo condicionado también por la propia naturaleza que les rodea (descrita con precisión y abundancia de detalles que nos hace “sentir” el paisaje y no solo lo que allí sucede).

    Como es habitual en Hardy, los efectos nocivos del destino causan estragos en sus vidas; ningún personaje elige el camino fácil: todos se enamoran de la persona equivocada y ello tendrá consecuencias trágicas. Sus perfiles psicológicos nos harán reflexionar sobre el determinismo-fatalismo, sobre la oposición entre trabajo y riqueza, el ruralismo inculto y la educación, así como la convivencia entre lo clásico y lo moderno. El autor no se casa con ningún bando, pero ridiculiza las lecturas trascendentales, los abusos de poder, la inversión paterna en “educación para señoritas” a fin de conseguir un ascenso social.

    Con un gran sentido narrativo, con una prosa rica, minuciosa y detallista plagada de metáforas y alusiones a la literatura y la religión –libros y eventos de la época, mitologías varias– que buscan el disfrute del lector, va desarrollando lenta y parsimoniosamente una novela coral, profunda y compleja  (personajes de personalidades muy dispares), con un toque irónico y mordaz (crítica velada) y una buena dosis de suspense, para acabar formando un circulo cerrado en el que el destino de los individuos queda perfectamente delimitado en las manos del narrador, que deja bien claro su mensaje: ”por mucho que se luche por romper los límites preestablecidos, al final todo vuelve al sitio que le corresponde, aunque alguien tenga que pagarlo con su vida”.

    León, Noviembre de 2019

    Vicente Morán y el Club de Lectura «caminodelibros.com»

     Los habitantes del bosque, de Thomas Hardy

    Traducción de Roberto Frías

     Impedimenta, 2012

    Read more

  • CHARLOTTE de David Foenkinos

    CHARLOTTE de David Foenkinos

    «Cuando el arte sirve de protección al creador»

    La reconstrucción de la corta vida de Charlotte Salomon, una pintora judía alemana que nació y vivió entre las dos grandes guerras mundiales, le sirve al autor para lidiar una vez más con el personaje de la pulsión de muerte, también presente en sus otras novelas como “Delicadeza” o ”Hacia la belleza” (es el tema de mi vida, afirma; he estado muerto y he vuelto, por eso estoy obsesionado con las historias de resurrecciones y de vida).
    Pero dado que la protagonista destaca por sus capacidades artísticas, también le sirve para reafirmar (se-nos) que el arte puede ser una forma de salvación, para devolverle la vida a alguien a través de su obra.

    En las novelas (y también en otras expresiones artísticas como el cine) las connotaciones victimistas del actor principal conllevan una fácil predisposición emocional del expectador hacia él, en un intento de compartir su sufrimiento. Esto mismo parece suceder con el caso de Charlotte. Un caso de excepcional calado en el que la víctima lo es en si misma, derivado de su impresionante historia familiar autodestructiva y de un contexto social como nacer en una guerra y morir en otra, con el agravante de pertenecer a una estirpe perseguida por la acción política. Si a ello añadimos el ahondamiento emocional que el propio autor reconoce haber puesto en la elaboración del libro ( interviene a veces como personaje y como narrador omnisciente), tendremos como resultado un texto que va a producir, sin duda, fuertes sentimientos.

    El escritor parece ser consciente de este peso y nos ofrece una narración-crónica de la terrible vida de esta mujer, mediante una escritura original constituida por el fraseo punteado y discontinuo, como si de un poemario se tratara. Frases desnudas, escuetas y precisas, como hilos entretejidos manejados con destreza que construyen la historia en todo su contexto. Por otro lado, este tipo de estructura le sirve al lector como “pausas” en el chorro emocional que se va desencadenando. Una especie de alivio que el lector acaba agradeciendo y que le va a permitir visualizar el minucioso trabajo de costura en su conjunto.

    Hay muchas historias escritas sobre el sufrimiento humano y el nazismo (las de Primo Levi  o la Lista de Schlindler , por citar algunas), pero esta es especial. Este libro nos habla de la pasión, la sensibilidad, el amor, la generosidad, la muerte siempre presente y, sobre todo, de cómo el arte puede dar sentido a una vida atormentada. Nos cuenta como Charlotte reunió una obra pictórica que, bajo el título de ¿Arte? o ¿Vida?, pintó de forma compulsiva representándose a si misma y a los seres más cercanos, con un colorismo expresionista que refleja de forma repetitiva los diferentes estados de ánimo. Cuadros a los que añadía comentarios escritos y que aún podemos admirar hoy en un museo judío de Amsterdam donde fueron depositados tras su recuperación.

    Una vez más, el genio creativo resulta una “via de escape” para soportar el sufrimiento y sobrevivir, al menos intermitentemente, al desequilibrio psicológico tan condicionado, como el caso que nos ocupa, por las características ambientales (socio-políticas de la época) y familiares (una historia excesiva de muertes), todas ellas generadoras de destrucción.

    León, octubre 2019

    Vicente Morán y el club de lectura “Camino de Libros”.

    megustaleer - Charlotte - David Foenkinos

    Charlotte, de David Foenkinos

    Alfaguara, marzo de 2015

    Read more

  • LA COMPOSICIÓN DE LA SAL  de Magela Baudoin

    LA COMPOSICIÓN DE LA SAL de Magela Baudoin

    «El poso queda cuando se evapora la vida»

    Los catorce relatos componen esta pequeña radiografía sobre el ser humano, II premio Hispanoamericano de Cuento García Márquez de  2015, son una aproximación punzante al alma; la autora explora en cada una de sus historias varias situaciones, en ocasiones límites, en otras un salto al vacío hacia lo sentimientos, la nostalgia y la culpabilidad.

    Cuentos que en apenas unas frases te han contado más de lo inimaginable, donde se construye a partir de secuencias cotidianas historias sobre personajes corrientes que necesitan algo, en ocasiones de forma inconsciente: ser escuchados, comprendidos, abrazados… Historias que generalmente abordan la tristeza, el remordimiento y la esperanza.

    Magela Baudoin señala que lo que ama del cuento es la manera en la que en él puede verse un mundo en una fractura. “En una pequeña grieta puede verse un mundo, puede verse un imaginario, puede verse una fuerza psicológica apenas con una imagen que evoca y alude muchas más cosas. Esa potencia poética que cifra la alusión me gusta muchísimo”, concluye. Es ahí donde radica la columna de La composición de la sal: En una aparente calma, en escenas cotidianas que esconden grietas tanto en temas personales, como sociales, y todo el espectro que conecta a ambos. “Me interesa cuando esa serenidad que hay en lo ‘normal’, se quiebra y pone a temblar a esa estabilidad. También me interesa la irrupción de la memoria en el ahora como un elemento presente, como un elemento disruptor, un elemento perturbador de la calma”.

    Probablemente aquello que aúna todos los cuentos es la AMBIVALENCIA del hablar, del acaecer. Todos los personajes están siendo, están acaeciendo, se están transformando y torciendo en su espacio vital.

    La sal puede servir para sanar, pero también para hacer daño (en las heridas abiertas).

    Septiembre 2019

    Vicente Morán y el Club de Lectura «Camino de Libros».

     

    Resultado de imagen de la composición de la sal portada

      LA COMPOSICIÓN DE LA SAL 

      Magela Baudoin (con prólogo de Alberto Manguel)

      Navona Ficciones 2017

    Read more

  • PENSAMIENTOS DESDE MI CABAÑA de Kamo no Chômei

    PENSAMIENTOS DESDE MI CABAÑA de Kamo no Chômei

    «Desnudo regreso a la naturaleza como contrapeso del pesimismo vital»

    Considerada una obra fundamental de la literatura japonesa clásica (siglo XII), es un ensayo sobre la vida sencilla y la relación con la naturaleza. Una pequeña obra de gran belleza, inspiradora y sugerente (J. Pigeot); un elixir que engrandece las mentes (N. Sôseki). Un texto de ochocientos años de antigüedad que es un canto a la libertad, la contemplación y la autosuficiencia.

    Escrita y protagonizada (es un relato autobiográfico) por Kamo no Chômei, un célebre ermitaño del Japón medieval (1155-1216), en una época convulsa en la que los guerreros desposeyeron a los nobles cortesanos de sus prerrogativas.

    Reconocido como poeta, amante de la música e integrado por lazos familiares en la comunidad cortesana, pero desalentado por diversos y frustrantes avatares inicia un proceso de desapego hacia los bienes materiales, se mete a monje y, mediatizado por la introducción en Japón del budismo, construye una filosofía de vida que lleva a la práctica aislándose progresivamente para acabar viviendo en una cabaña que el mismo se construye y desde donde va a emitir sus “pensamientos”.

    Bajo la metáfora de la “morada” o casa estructura su pensamiento y reflexiona sobre la vacuidad de toda ambición y la vanidad de los proyectos humanos: la vida eremita frente a la precariedad de la existencia humana.

    En esta pequeña obra, bellamente editada por Errata Naturae, vemos que en tan solo 147 páginas caben “Los Pensamientos…”, el prólogo deslumbrante de Natsume Sôseki, un postfacio de Jacqueline Pigeot y un texto sobre el autor, titulado “Retiro y Poesía” de Tammamurs Kyo que nos van a permitir interpretar mejor la obra de Chômei y el contexto en el que escribió este texto.

    Vicente Morán y el club de lectura «caminodelibros.com». Agosto 2019

      Pensamientos desde mi cabaña

      Kamo no Chômei

      Errata Naturae, 2018

       

    Read more

  • HOTEL MADREPATRIA de Yusuf Atılgan

    HOTEL MADREPATRIA de Yusuf Atılgan

    “Una grieta falaz puede hacer añicos la compacta monotonía”

    Es la segunda obra del considerado primer autor modernista turco Yusuf Atilgan (1921-1989), tras “Un hombre ocioso”, escita en 1973 con un importante éxito en su país, y que también publica Gallo Nero, en la que se retrata de forma magistral la sociedad provinciana de mediados del siglo XX y sus antecedentes otomanos.

    Nos enfrentamos a un texto que aunque no es muy extenso, requiere una especial atención en su lectura, pues ciertamente contiene algunas dificultades, tanto en su construcción literaria (escasa puntuación, reflexiones intercaladas temporalmente y con narrador omniescente) como en la dura temática existencial que muestra el personaje principal (cuyo turco nombre Zebercet ya nos orienta hacia su constitución rocosa).

    El autor nos dibuja un  protagonista que lleva una vida rutinaria (regentando un decadente hotel herencia de la burguesía familiar), con una personalidad obsesiva llena de rituales vacuos, vanos, de escasa trascendencia. Todo siguiendo el orden imperturbable, establecido desde el principio de los tiempos. Todo parece estar cayéndose a pedazos, como diluyéndose en el tiempo transcurrido. Con la intuición o, más bien la certeza, de que es el final de la historia.

    Valiéndose de un acontecimiento banal que rompe la monotonía (la aparición de una mujer misteriosa una sola noche), le sirve al autor para crear la catástrofe que se intuye. Es la excusa para romper algo que esperaba ser roto. Es lo que le sirve para salir del encierro de su pasado, destruido por el presente, para acabar finalmente con su futuro. En un deterioro progresivo que le saca de la rutina pero le lleva al rechazo paulatino de todo lo que le rodea y que  le vuelve más obsesivo y le traslada a la violencia y luego a la locura y, como no, a la autodestrucción.

    Y todo sucede tranquilamente, con un lenguaje lleno de simbolismos (ya sea la toalla abandonada, su inexpresividad sexual, la espera desesperada, la estación de tren con sus trenes retrasados, su propia historia llena de pérdidas e infelicidad). Hasta anticiparnos el fatal final bajo el cartel de “cerrado” que coloca a la puerta de su vida-hotel Madrepatria.

    Ármense de valor y enfréntense a este kafkiano texto con similitudes del Bartleby de H. Melville y su rechazo paulatino a todo lo que le rodea.

    León, julio de 2019

    Vicente Morán y el Club de Lectura «caminodelibros.com»

    cover

      Hotel Madrepatria, de Yusuf Atilgan

      Traducción de Mario Grande

      Ed. Gallo Nero, 2018 

     

    Read more

  • EL ZAR SALTÁN y otros cuentos populares rusos,  de Aleksandr Pushkin

    EL ZAR SALTÁN y otros cuentos populares rusos, de Aleksandr Pushkin

    Con Ilustraciones de Iván Yákovlevich Bilibin

    Traducción de José Fernández Bueno

    Recopilación de seis cuentos populares en edición especial por Reino de Cordelia en los que resuena la voz ancestral de la Madre Rusia, contados por el genial creador de la literatura rusa moderna Alexander Pushkin y  maravillosamente ilustrados por el gran artista Iván Yákovlevich Bilibin y traducidos en prosa por José Fernández Bueno.

    Estos antiguos cuentos, “cada uno de los cuales es un poema narrativo”, rescatados en los años 20 del XIX cuando estaba recluido en la aldea de su nodriza, llamaron la atención por su belleza al propio Gogol y al gran dibujante y escenógrafo Biblin que los ilustró con un estilo característico que recuerda por una parte el de los artistas japoneses y por otra la escenografía de los ballets de su país (al igual que había hecho antes con otros cuentos recopilados por Afanásiev y también publicados en esta editorial).

    Dichos cuentos iluminan diferentes aspectos del alma rusa y encarnan su voz ancestral, aunque al mismo tiempo recogen temas y modelos que reconocemos en la cuentística universal, fundiendo localismo y universalidad en una síntesis perfecta. Efectivamente, estas historias muestran la sabiduría del pueblo, sus ideas sobre el bien y el mal, su fantasía poética y sus formas de expresarla. Reflejadas, eso si, con el amor más profundo a los elementos de su cultura, su sentido del humor y un lirismo sencillo y conmovedor.

    El cuento que da título al volumen (“La fábula del zar Saltán”) está dedicado al compositor Rimski-Kórsakov, que creó la ópera homónima (lo mismo con “El gallo de oro”).

    El otro portentoso protagonista son las imágenes, que bajo un gran despliegue escenográfico aúnan el realismo y el simbolismo iconográfico, el decorativismo y los colores cálidos, orientalismo y esplendor gráfico. Un auténtico despliegue de las Mil y Una Noches en los dominios de la Madre Rusia.

    Un libro de un gran placer estético para lectores de cualquier edad.

    León Junio de 2019

    Vicente Morán y el club de lectura “caminodelibros.com”

     EL ZAR  SALTÁN y otros  cuentos  populares rusos 

      Aleksandr Pushkin / Iván Bilibin

      Reino de Cordelia, 2017 (1973)

    Read more

  • BOCA SELLADA de Simonetta Agnello Hornby

    BOCA SELLADA de Simonetta Agnello Hornby

    “Toda familia tiene sus secretos, sus dramas…”

    La lectura de esta tercera novela de su “trilogía familiar” –iniciada con  “La Mennulara” y seguida con “La tía marquesa”– de la tardía escritora siciliana (abogada y jurista especializada en menores inmigrantes en Londres) nos deja con la sensación de que no llega a alcanzar el nivel conseguido en las anteriores (sobre todo con la primera).

    Ambientada en la época actual vuelve a mostrarnos las entretelas de un ambiente familiar aristocrático agrario en decadencia, que se resiste a la modernidad. Una familia llena de personajes a los que cuesta seguir ya que, narrada en tercera persona, nos va describiendo un presente y un pasado de forma más o menos cronológica, pero de los que se van a deducir unas consecuencias futuras bastante predecibles. El cambio continuo de personajes con sus caracteres, conflictos, recelos, envidias y secretos ocultos va sugiriendo la línea argumental (ya insinuada desde el comienzo) par acabar desenmascarando el doloroso drama fundamental de esta familia tan aparentemente instalada en la tradición jerárquica de la unidad familiar.

    Escrita en lenguaje sencillo, descriptivo – a veces un poco fofo–, fragmentado con referencias al pasado (en un ejercicio típico de reconstrucción), girando todo en el entorno de una familia siciliana y poniendo énfasis en sus dramas, sus desamores y sus misterios (un amor imposible oculto durante años), y confirmarnos que para tapar todos estos secretos (guardados en el cajón de las cosas silenciadas) hay que contar muchas mentiras que traen consecuencias en las vidas de sus protagonistas. Pero que la verdad termina por salir a la luz y que cuando lo hace no hay vuelta atrás.

    Los ejercicios de deducción, indagación y reconstrucción mostrados por la autora a través de sus personajes principales ( y sobre todo con la emergencia progresiva  en escena de la misteriosa tía Rachelle) con la intención de crear una atmósfera de suspense no llegan a conseguirlo, ya que muchos lectores consideran que la narración es bastante plana y predecible de antemano.

    Simonetta Agnello sigue empeñada en poner de relieve que aún siendo un mundo de hombres en el que el trato y la consideración hacia las mujeres deja mucho que desear, son éstas las que con su presencia impregnan de sensibilidad y de sentido práctico toda la obra, resultan imprescindibles, pues aunque cedan protagonismo a los personajes masculinos son ellas las que dan sentido, las que en el fondo modulan y cohesionan las relaciones familiares al tiempo que facilitan su imbricación en el entorno rural, agrio y duro.

    Otra ocasión más para confirmar la opinión de Tolstoi  de que “todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada”.

    León, mayo de 2019

    Vicente Morán y el club de lectura “caminodelibros.com”

      BOCA SELLADA

      Simonetta Agnello Hornby

      Tusquets (Andanzas), 2008

    Read more

  • «LA VIDA ANTE SÍ», de Émile Ajar

    «LA VIDA ANTE SÍ», de Émile Ajar

    ¿Se puede vivir sin alguien a quien querer?

    Estamos ante una espléndida novela de un autor excepcional. Premiada con el Goncourt de 1975 bajo el pseudónimo de Émile Ajar tras cautivar a todos los jurados del país, luego se descubrió que era su segundo Goncourt (lo había recibido 19 años antes por “Las raíces del cielo” con su verdadero nombre: Romain Gary). Este controvertido episodio agrandó su prolífica producción literaria (más de 30 novelas, ensayos y memorias) no siempre alabada por la crítica. La un tanto novelesca vida de este autor judío lituano (1914) emigrante a Francia, rica en vivencias personales (fue diplomático y estuvo casado con la actriz Jean Seberg), sufrió depresiones y acabó pegándose un tiro al año del suicidio de su mujer (1980) tras revelar la verdad de su identidad en su obra póstuma “Vida y muerte de Émile Ajar”.

    Publicada ahora en tapa dura por Plataforma Editorial y con la misma traducción original de Ana María de la Fuente (1989-2007) sigue mostrando las palabras y los giros con doble sentido tan maravillosos que pueblan esta deliciosa obra.

    En la novela se plantean dos temas fundamentales: la mirada dese –y hacia—la marginalidad, que conlleva necesariamente una crítica social y la relación de cariño entre un niño musulmán huérfano (Momo) y la acogedora anciana Madame (Rosa); generaciones y culturas distintas. También se van a tratar otros subtemas como el de la vejez, la enfermedad y la eutanasia, la convivencia entre diferentes culturas y religiones, el concepto de familia, la solidaridad, los miedos, el juego de identidades,…. Sin llegar a la desesperanza pues nos muestra, a pesar de todo, un mundo solidario en dos niveles: el que representan los vecinos y amigos de Madame Rosa (a pesar de las diferencias culturales y religiosas) y el de la familia que finalmente acoge al niño protagonista.

    Con una descripción de situaciones que podrían haber salido de “Los miserables” o de “Olivert Twist” y narrada en primera persona por el propio Mohamed (Momo) nos transmite, como no podía ser de otra manera, la visión de un niño. Así que a lo dramático de la situación se le une lo cómico de la percepción del mundo que tiene Momo, y la historia está plagada episodios terribles pero hilarantes, con un lenguaje directo, sencillo y coloquial tratado de reflejar la forma de hablar infantil. Un instrumento que el autor utiliza hábilmente para poner en su boca ( y en la de los otros personajes) multitud de sentencias y frases memorables que reflejan toda una filosofía de la vida.

    De manera que, a través de la mirada de este pequeño musulmán que no ha conocido a sus padres, denuncia la sordidez del mundo que le rodea, mientras asiste a la ineluctable degeneración de la única persona a la que ha querido. La ironía y el humor, la ingenuidad y la ternura son el contrapunto de un relato que desgarra al tiempo que conmueve, una reflexión sobre la soledad, el racismo, la decrepitud y el poder enajenante del miedo. Una especie de humor negro ante la fatalidad. Su lectura acabará despertando reacciones y sentimientos diversos que nos “tocará” el corazón ante este sencillo, y quizá por ello complejísimo, canto al amor escrito con una sinceridad que desarma. El resultado es de una notable grandeza humana y belleza literaria. Por ello  recomendamos encarecidamente a que lo leas y disfrutes.

    Vicente Morán y el club de lectura “caminodelibros.com”

    León, marzo de 2019.

    La vida ante sí

      LA VIDA ANTE SÍ

      Émile Ajar (Romain Gary)

      Traducción: Ana María de la Fuente

      Plataforma Ed. Ficción, 2007 (tapa dura)

    Read more

  • AURA de Carlos Fuentes

    AURA de Carlos Fuentes

    «La transformación del deseo o el deseo de transformación»

    El escritor mexicano, uno de los más destacados y premiados de habla castellana contemporáneos, publicó “Aura” en 1962 (el mismo año que “La muerte de Artemio Cruz”). Una historia que recuerda a los cuentos góticos europeos con su sello personal e innovador al tener la característica de una novela y lo compacto de un cuento. Un juego de relojería perfecto que ha sido objeto de multitud de análisis concienzudos, desde la mitología al psicoanálisis, desde la brujería a la locura. Con un argumento que, según declaró el propio autor, le persiguió mucho tiempo, surgido de la impresión que le produjo ver la transformación de la joven y hermosa emperatriz de México Carlota de Bélgica en un cuadro que vio de niño en el castillo de Chapultepec y, posteriormente en una fotografía del archivo Casasola de la misma mujer ya vieja y muerta, recostada en un féretro acojinado y adornada con una cofia de niña. Serán, pues, las dos Carlotas representadas aquí por los personajes de la joven Aura (que da título al texto) y la de su anciana tía Consuelo.

    El argumento y la trama son sencillos: un joven historiador en busca de trabajo (Felipe Montero) es contratado, tras leer un anuncio en el periódico, por Doña Consuelo (la anciana viuda del General Llorente) para que ordene y termine de redactar las memorias de su difunto marido. La condición es que deberá vivir en su casa, un lugar misterioso y decrépito que permanece en las tinieblas para evitar el recuerdo del general. Allí Felipe conocerá a Aura, enigmática joven, sobrina de doña Consuelo, que se encarga de ayudar a la anciana con las labores domésticas y, por la cual Felipe sentirá una particular atracción. La extraña relación entre la anciana y la joven, no obstante lo llevará a pensar que la vieja mantiene como prisionera a la sobrina lo que, junto a un progresivo enamoramiento, hará que Felipe se sienta en la obligación de liberarla. Aunque posteriormente descubrirá que la dependencia de Aura de doña Consuelo va más allá de lo imaginable. Observa en la aparente devota anciana un sentimiento de culpabilidad (derivado según deduce de los manuscritos del general de su incapacidad para darle hijos) que se transforma en rituales mágicos que recuerdan a las prácticas de brujería. En el santuario de dichos actos llega a estar incluida la propia joven Aura, que parece estar controlada por doña Consuelo en sus gestos y movimientos. Junto al deseo de liberarla, Felipe comprueba como Aura va envejeciendo para acabar transformarse en Consuelo, pero arrastrándole al mismo tiempo en su propia transformación hacia la figura del general Llorente.

    La narración tiene un desarrollo prácticamente lineal, en un ambiente inicialmente urbano desde el que se “penetra” predominante en lo doméstico (el viejo y oscuro caserón), en donde, con un estilo muy descriptivo, nos muestra no solo el ambiente donde suceden los acontecimientos, sino también los personajes y sus características físicas y espirituales. Usa un vocabulario culto y muy literario para construir diálogos, descripciones, metáforas, etc. Y también otros recursos narrativos, como la utilización de la segunda persona, consiguiendo así involucrar al lector en el personaje, pues dicha voz está dirigida a él (Felipe Montero) y parece conducirlo (nos) a lo largo de la historia.

    Se aprecian además multitud de simbologías encarnadas en la propia casa (¿alegoría de lo femenino o útero materno?)y en los diferentes animales que aparecen: el perro (custodio del adentro y el afuera), la coneja Saga (como continuidad y renovación cíclica der la vida), los gatos (odiados por Consuelo y queridos por el general, como representación de la maternidad frustrada?) y el macho cabrío (impulso vital trágico en el que se “degolla” la masculinidad?). Todos ellos parecen tener relación con la fertilidad, con la vida y la juventud, con la necesidad de no envejecer, de no dejar de ser útil, como si con ello se dejara de existir. Y por otra parte, la reiterativa insistencia de fertilizar, de exaltar las capacidades reproductoras y sexuales de los personajes implicados en la narración. A ello contribuyen además la serie de rituales inmersos en la historia (“El rito es el eterno retorno” que decía Octavio Paz) y el color verde que domina el ambiente. Y, como no, el propio título de “Aura” (luz que rodea la cabeza) para sacralizar la juventud y permitir la reencarnación (la vejez aparece vinculada inextricablemente a ella) en un universo cargado de misticismo, intriga y magia. Para acabar construyendo en esa casa-vientre con una sistemática regresiva el otro lado de la personalidad de Felipe (primero es él, luego siente que se desdobla y finalmente se reconoce en el general).

    Aura y Consuelo no son otra cosa que dos mujeres cuya única misión es desvelar el verdadero yo de Felipe para poder estar completas, para completar el ciclo (que la muerte interrumpió al llevarse al general), continuarlo y con ello cumplir su función de perpetuarlo, casi como un rito. El mensaje parece claro: la búsqueda de la eterna juventud y permanencia del pasado; la vanidad humana y la necesidad de perpetuarse; el rechazo de la vejez, juventud convocada por el desdoblamiento del deseo y la reencarnación del alma.

    Aura es un ejemplo de originalidad narrativa que no se reduce a una presencia de lo fantasmagórico en la realidad, a la supervivencia de dos dimensiones del tiempo, a una simple historia de vampiros o a la creación de un doble o golem. Y parece dialogar con obras anteriores de autores ilustres como Henry James (“Los papeles de Aspern”) o Edgar Allan Poe (“Ligeia”). Mención aparte merecen las ilustraciones de Alejandra Acosta que hacen que esta historia sea todavía más envolvente y cautivadora. En forma de soberbios y lúgubres collages muestran la belleza voluptuosa de Aura y la decadencia inexorable de la casona. Historia y edición (Libros del zorro rojo) hacen de este precioso libro una irresistible tentación a recomendarlo para su lectura y tenencia.

    Vicente Morán y el club de lectura “caminodelibros.com”

    León, Febrero de 2019

    aura-carlos fuentes-alejandra acosta-9788494674495

       AURA, de Carlos Fuentes

       Ilustraciones de Alejandra Acosta.

       Libros del Zorro Rojo. Tapa dura. 2017

    Read more

  • EL SEÑOR DE LAS MOSCAS de William Golding

    EL SEÑOR DE LAS MOSCAS de William Golding

    ¡MATA A LA FIERA!, ¡CÓRTALE EL CUELLO!, ¡DERRAMA SU SANGRE!

    Primera y más conocida novela de William Golding escrita en 1954 bajo los efectos aún de su participación activa en la marina inglesa en la II Guerra Mundial, cuyo bíblico-satánico título (“Lord of Flies”)ya nos orienta hacia lo que va a ser su contenido: que la vida que nos ha tocado vivir es una gran metáfora en la que destaca que el hombre es por naturaleza un ser miedoso, capaz de refugiarse en lo irracional cuando se enfrenta a sucesos y situaciones en los que no sabe moverse o no conoce, que la ley del más fuerte siempre prevalece y que cualquier ser humano es, ante todo, un superviviente.

    Estamos, por tanto, ante una alegoría (básicamente un cuento con moraleja) sobre temas inherentes a la naturaleza humana desde una visión, eso si, muy pesimista. Golding juega con el miedo, el poder grupal y la inexperiencia de los jóvenes-niños protagonistas (náufragos en una isla desierta sin adultos supervivientes) que tienen que cuidarse y organizarse. Se crean así dos grupos fundamentales con sus respectivos líderes antagónicos. Pero las tensiones entre ambos bandos desembocarán en serios enfrentamientos. Como si tratara de decirnos (a los lectores y a la sociedad en general) que las cosas pueden ir de mal en peor cuando el ser humano muestra su lado más cruel.

    Lo que nos cuenta, con un estilo didáctico algo pesado y pretencioso en las descripciones, es una historia de supervivencia, llena de aventuras, intensa y emocionante, en la que se mezclan elementos misteriosos, terroríficos y distópicos (principal argumentos para que la Academia Sueca le concediera el Nobel de literatura en 1983). Utilizando la infancia como pretexto, con niños protagonistas procedentes de una clase social alta con estrictas reglas educativas, que de pronto se ven varados en la soledad de una isla sin los controles de ningún adulto (autoridad), le permiten al autor desarrollar la didáctica idea (que creemos preconcebida por su malestar post-bélico) que consiste en enviar a la sociedad un mensaje preventivo de los posibles desastres humanos como el recientemente acaecido.

    Observamos también una interesante caracterización de personajes que van a representar cualidades humanas como el orden y el liderazgo frente a la crueldad y brutalidad de otros (fácil de comparar y difícil de no contrastar con la sociedad de hoy día). A destacar las diferentes tipologías representadas por los niños protagonistas: está el tranquilo, el optimista, el racional, el inseguro, el psicópata, el manipulador, el impulsivo, … incluso la masa silenciosa por los más pequeños dado su  insignificante protagonismo. Aunque lo terrorífico resultará ver como lo irracional poco a poco va venciendo a lo racional y como el orden ser torna en salvajismo, con el miedo como motor fundamental de dicha transformación.

    Significativo nos resulta también el escenario: la isla. Un lugar aislado en medio del océano, desierto y virgen, paradisíaca mezcla de belleza y bravura naturales, incluso capaz de aportar las necesidades básicas (por tanto la competencia por el alimento no es una motivación aquí). En este contexto va a hacer caer el autor a un grupo humano (también en edad iniciática: la infancia) para simular una civilización que empieza de cero: parte del caos y la desorganización, continúa con la democracia y tras su fracaso llega la anarquía y la auto-hostilidad. Como si quisiera retratar todos los aspectos antropológicos, políticos y sociales,  y de un experimento sociológico se tratara.

    Por otra parte pudiera parecer  un auténtico thriller psicológico, máxime cuando en palabras del propio autor “los niños de la isla creen que una misteriosa bestia los acecha pero, en esas terribles circunstancias, el monstruo más peligroso de la isla serán ellos mismos”, o como ya dijo Hobber en 1642 “el hombre es un lobo para el hombre” (frente a la visión más optimista de Ballantyne en su “Isla de coral” de 1837 o de la inocencia y bondad natural de Rousseau). En cualquier caso pone de manifiesto el proceso de corrupción moral en la lucha por sobrevivir contra las fuerzas de la naturaleza y lo desconocido (el mal ya no proviene del exterior) y una vuelta a su condición de animal, a la pérdida del paraíso idílico bíblico.

    Este libro alcanzó fama mundial y ha sido libro de lectura imprescindible en colegios e institutos y sigue planteando la disyuntiva de si el hombre es malo por naturaleza o se ve condicionado por su entorno.

    Vicente Morán y el club de lectura «Camino de Libros».  Diciembre 2018

    El señor de las moscas

    EL SEÑOR DE LAS MOSCAS

    William Golding

    Edhasa Literatura 2017

    Traducción de Carmen Vergara

     

    Read more

  • NO, MAMÁ, NO de Verity Bargate

    NO, MAMÁ, NO de Verity Bargate

    “SI, VERITY, SI”; “SI, MATTHEW, SI”.

    Ser madre puede hacer brotar el instinto maternal a quien creía no tenerlo. O no.

    Ópera prima escrita hace cuatro décadas cuya temática es totalmente comprensible para el lector contemporáneo y, por tanto, de candente actualidad: los roles de género, las expectativas y dificultades en la constitución y desarrollo de la feminidad en sus diferentes aspectos (hija, mujer, esposa, madre) y sobre los espacios de libertad en un contexto social masculino predominante.

    Un pequeño texto (tan solo 178 pp) publicado en Edhasa en 1982 y ahora reeditado por Alba en la traducción de Mireia Bofill que cuenta la cruda historia de una enfermera cansada de ser esposa y madre que vive en el Soho londinense, que cuida de su otro hijo y amamanta a su pequeño vástago (del que hubiera deseado que fuera niña), que trata de superar una depresión postparto y la frustración de no tener hijas para darles “lo que su propia madre no le había dado”, que se desahoga leyendo en bucle el final de un libro de Graham Greene  (“quiero un amor humano corriente, corrupto”), a Virginia Wolf (el recién nacido se llamará Orlando) o la historia de amor poco convencional de “En Grand Station me senté y lloré”de Elizabeth Smart. Solo la recuperación de una amiga de juventud, ahora instalada al borde del mar, y sus viajes a visitarla con sus hijos (hijas) parece llevar luz a una vida que, en pocas páginas pone patas arriba muchas convenciones sociales y sentimentales.

    Narrado en primera persona por una protagonista anti-heroína con una personalidad llena de claroscuros que nos cuenta como vive temas vitales como la maternidad ( y también la “hijidad”), la soledad, las expectativas, la relación de pareja, la amistad entre mujeres, el vacío existencial que se rellena con sueños imposibles y, lo que parece más terrible, la traición de los hombres unidos contra las mujeres.

    Un relato estremecedor, desasosegante que la autora nos ofrece sin artilugios estilísticos, con un lenguaje directo, escrito “como de corrido”. Un libro honesto y doloroso, que nos habla de sueños rotos, de disfunciones en la asunción de los roles de género, de la fragilidad emocional condicionada por una historia de ausencias y de sus consecuencias máxime si se desarrollan en un medio hostil o no colaborativo.

    Explora, desde una perspectiva feminista, temas como las relaciones dependientes en las que no queda amor, la maternidad no deseada, la individualidad de una mujer atrapada en su rol de hija, esposa, madre …. Un viaje a la ¿locura? materno-filial, a sus áridos desiertos, a sus zonas oscuras e idealizaciones, a sus infiernos. Protagonizado por una mujer herida en su ser psicológico, con cicatrices no bien curadas que, aunque la hacen ser humana, no deja a veces de ser contradictoria y autocompasiva. O lo que es más grave, regresiva hacia la infantilidad y, por tanto, más vulnerable a los avatares de la vida. Se convierte así en una víctima propiciatoria que, al no encontrar –ni tampoco buscar—una solución a sus insatisfacciones, con la culpa y la soledad como mediadoras, le conduce a crear  espacios temporales ilusorios (el cambio de vestimenta de sus hijos, por ejemplo) para mitigar sus deseos y carencias. Sin considerar las consecuencias emocionales que ello pueda desencadenar sobre su prole y el refuerzo de la opinión negativa –en cuanto que “no está bien”–que de ella va elaborando su entorno.

    Para dar salida a su “enjaulamiento” psicológico pretende transformar una realidad insufrible con la creación de irrealidades que ayuden a soportar su frustración del rol al que parece estar sometida sin remedio. Pero con ello solo consigue  ofrecer una justificación al descalabro de actuaciones por parte de los actores predominantes que la rodean. Nos deja así la autora con el mal regusto de una problemática, no solo de género sino también de un ser humano herido, fatal resuelta, cuya víctima psicológica es finalmente recluida y tratada de acuerdo con las convenciones al uso, dado el peligro que puede representar tanto para su círculo social como para sí misma.

    Verity Bargate escribió este libro de seguido, mientras sus dos hijos tenían varicela, lo que explicaría su estilo en bruto, apenas pulido, pero que da ese aire fresco y auténtico, como si estuviésemos leyendo un diario, escrito sobre la marcha sin pararse a reflexionar sobre lo que está transcribiendo al papel. Murió  de cáncer, 3 años después, temor que siempre le acompañó tras morir su madre con 40 años también de cáncer. En su biografía reconoce ausencia materna, pasando su infancia en internados y se casó dos veces, por lo que podría haber reminiscencias autobiográficas en este texto tan creíble y tan crudo.

    León, noviembre de 2018

    Vicente Morán y el Club de Lectura caminodelibros.com

    no, mamá, no-verity bargate-9788490653098

      NO, MAMÁ, NO.  Verity Bargate

      Alba Editorial, 2017; 176 pp.

      Colección «RARA AVIS»

    Read more

  • UNA MADRE de Alejandro Palomas

    UNA MADRE de Alejandro Palomas

    La mesa familiar con sillas vacías 

    Primer libro de este escritor barcelonés que, junto con “Un perro”y “Un amor” (esta última premiada con el Nadal de 2018), forman una trilogía que trata sobre los problemas actuales de una familia urbana de clase media.

    La convocatoria de sus miembros (Amalia la madre divorciada, sus hijos Fer y Emma heridos de abandono por sus parejas, su otra estricta hija Silvia con el marido ausente y el viajero fabulador tío Edu) para la cena de fin de año en el pequeño piso para jubilados de la madre en un barrio de una ciudad con mar sirve de excusa al autor para desarrollar una historia urbana contemporánea  en la que se deconstruye la idea convencional de la familia feliz y se muestra otra más real y llena de complejidades. Una reunión familiar que se repite por  iniciativa e insistencia de la madre, a la que siempre falta alguien, de la que todos piensan que algo no va salir bien y en la que todos parece que, en esta ocasión, tienen alguna noticia importante que dar.

    Narrada por el hijo pequeño (FER) nos va desvelando poco a poco, en una estructura circular y con constantes “flashback” , con reflexiones más que diálogos, los perfiles psicológicos de los miembros de esta familia aparentemente corriente, pero que han sido vapuleados por los vientos de sus vivencias, han sufrido pérdidas y tienen heridas difíciles de sanar. Poco a poco nos vamos enterando de los conflictos que atañen a cada uno de ellos y de cómo la madre trata de solventarlos..

    Destaca pues, la figura de Amalia, una madre divorciada de un marido dominante (que los abandonó a todos), inocente pero dotada de una sabiduría natural (sabe más de lo que parece), algo irreverente pero divertida ( a veces desvaría), con una disposición especial a rehacer su vida de ama de casa pasiva, valiente e incondicional, entrañable, conciliadora y respetuosa con las diferencias. Deseosa de recuperar su libertad e independencia, destaca en su afán de protección, de intermediar en los conflictos que afligen a los suyos y de reafirmarles en el amor y en el deseo de afrontar sus vidas.  A pesar de sus limitaciones y desengaños está dotada de una gran fortaleza y convencimiento, con capacidad de montar estrategias sutiles y peculiares (“silla de las ausencias” para recordar a los ausentes) o de hacer reflexiones como que “el ruido como elemento que distorsiona la comunicación”. Todo ello hace que vaya tejiendo una red de hilos invisibles con los que trata de encauzar y proteger a sus seres queridos (y a si misma) y conseguir lo que se propone.

    Es una novela donde los personajes principales (los 3 hijos y el tío) están bien perfilados, son actuales y con un rico pero tormentoso mundo interior, con esa madre nexo que, sobre unos hombros aparentemente frágiles, lleva todo el peso de la narración. Una mujer que no es muy mayor y que la abundancia de elementos de carácter pudiera resultar excesiva, poco creíble incluso para algunos (como si de una Maura o Sardá almodovarianas se tratara).

    Los personajes secundarios complementan bien para añadir contexto a los perfiles y temáticas que el autor nos propone, ya sea el desamparo, las ausencias, la autocompasión, el desamor u otras experiencias dolorosas. Llama la atención un exceso en el tratamiento de la sexualidad (una hija lesbiana, un hijo homosexual, referencias a la transexualidad), con una predominancia de la femineidad y donde lo masculino resulta malparado. También hay referencias a otras temáticas actuales: el valor de la familia, del amor y la maternidad, la amistad, la fragilidad, la comunicación –tanto interior como exterior—, la fortaleza de espíritu y de reafirmación, del deseo de vivir en fin. Puede que tal pléyade de elementos tratados les resulte a algunos lectores un exceso y acabe minando la credibilidad de la historia. Como si el autor quisiera justificar la actuación de la madre frente a tanta distorsión de su entorno cercano . Y que, tanto los excesivos matices que la figura materna despliega tras el largo mutismo y sometimiento matrimonial, tal que un animal enjaulado que de pronto es liberado y se encuentra desorientado salvo para las cuestiones materno-filiales, como la abundancia de temáticas socio-emocionales tratadas, nos llevaría a pensar que se trata de un artilugio literario que rebaja el valor de la obra.

    No obstante, la escritura resulta sencilla, tierna y emotiva pero no sensiblera, reflexiva (contiene frases memorables y capítulos conmovedores), con un ritmo lineal sostenido permite una lectura fácil. Utiliza la técnica de “adelante-atrás” para rememorar y elige el cambio de año como probable metáfora para posibilitar también “un cambio en sus vidas”. En fin, una obra en la que, a pesar de que desmonta los tópicos de madre entrañable y familia feliz, en ocasiones, nos toca la fibra sensible, incluso resulta fácil empatizar con sus personajes por su cercanía y realidad actual,  llevados, eso si,  de la mano protectora e incondicional de la increíble figura materna.

    Hay algún guiño literario, como el comienzo de la novela: “mamá había dicho que ella misma compraría las flores” de “La señora Dalloway” de V. Wolf y puede recordarnos a la reunión familiar de la novela de Anne Tyler “Reunión en el restaurante nostalgia”.

    León, octubre de 2018

    Vicente Morán y el Club de Lectura Camino de Libros

      UNA MADRE de Alejandro Palomas.

      Siruela 2014. Colección Nuevos Tiempos

    Read more

  • “Vida e insólitas aventuras del soldado Iván Chonkin” de Vladimir Voinóvich

    “Vida e insólitas aventuras del soldado Iván Chonkin” de Vladimir Voinóvich

    “Cuando la idiotez puede resultar de lo más juicioso”

    En un escenario soviético de la época estaliniana el autor nos va describiendo una serie de situaciones protagonizadas por los diferentes  estratos sociales, políticos y militares para ponernos de manifiesto que la estupidez parece ser la columna vertebral de lo que acontece en el escenario, real por otra parte, pero que acaba resultando surrealista por su desarrollo y consecuencias. Su lectura nos puede provocar la carcajada (entre la tragedia y la sátira como tanta literatura rusa,) para dejar al descubierto el absurdo de la ideología totalitaria. Cultivando la ironía y un higiénico sentido del humor pretende combatir la torpeza existencial (enemigos, ya se sabe, de cualquier totalitarismo).

    Con una trama aparentemente banal permite que los personajes, a cual más absurdo, vayan participando de situaciones,  a cual más surrealista e hilarante.

    Una historia cuyo de hilo conductor es el protagonismo de un campesino y torpe soldado , tierno y cumplidor que, bajo un aspecto simplón pero no idiota, manifiesta ser el único que muestra una cierta lucidez y que (junto con su compañera Niura) es capaz de actuar con decencia y sentido común ( no siempre con buenos resultados para ellos mismos) y poner en jaque a todo un ejército.

    Para al final no dejar títere con cabeza y mostrarnos con ironía y humor negro (y algo de mala leche) los dislates que llevan a cabo los diferentes actuantes de esta real-ficción. Y dejarnos un mensaje con un regusto, entre la inquietud y el desasosiego, al confrontarnos con la que podría ser nuestra actitud vital si nos viéramos inmersos en un escenario similar. ¿UNA ALERTA A LA CONCIENCIA?

    Todo poder absoluto y omnímodo, termina por ahogar a todos por igual, asfixia tanto a los oponentes como a quienes le apoyan. Una deliciosa y divertida fábula para describir, «cómo los totalitarismos, que olvidan la esencia del hombre, se convierten en maquinarias del absurdo y muchas veces, que es lo peor, en maquinas de matar».

    Resulta de gran mérito que el autor mantenga el pulso narrativo para llevar al lector a interpretar que no está leyendo una novela realista sino algo más rocambolesco, donde la realidad (la vida bajo un régimen totalitario) puede parecer la más absurda de las ficciones.

    Una sátira burlesco-cómica, como un esperpento valleinclaniano, para poner de manifiesto que EL MIEDO  y la MEZQUINDAD condicionan todos los actos de los personajes, entrañables por otra parte, enfrentados a un mundo absurdo y peligroso. Un tratado sobre la pobreza de espíritu, como afirma Vázquez Rial en el prólogo. Una parodia sobre la triste y cotidiana realidad de una población sometida a una dictadura.

    En la literatura podríamos relacionar esta obra con la novela del checo Haroslav Hasek (1921) “Las aventuras del valioso soldado Svejk” en la que un soldado declarado idiota oficial se declara entusiasta de la guerra y de la monarquía Aústro-Hungara. Ambas ricas en la descripción de caracteres humanos y antibelicistas.

    Se da la coincidencia de que su autor (nacido en Tayikistan 1932) acaba de fallecer en Munich, donde vivía desde su expulsión de Rusia en la época de Breznez (“por promover una imagen negativa del país”) ya que fue uno de los muchos escritores soviéticos represaliados. El manuscrito de esta novela lo acabó en 1969 y solo pudo circular clandestinamente hasta que fue publicada en Paris en 1974 y ya en Rusia durante la Perestroika y en España en 2006. Gracias a su valentía le debemos también que sacara de la URSS la versión microfilmada de “Vida y Destino” de Vasili Grossman.

    León, septiembre de 2018

    Vicente Morán. Club de lectura «caminodelibros»

    Vida e insólitas aventuras del soldado Ivan Chonkin

    Vladimir Voinóvich

    LIBROS DEL ASTEROIDE

    354 pp. Rústica. 2011

    Read more

  • DOCTOR GLAS, de Hjalmar Söderberg

    DOCTOR GLAS, de Hjalmar Söderberg

    «El hombre a solas con su introspección»

    Libro señalado por Babelia como uno de los mejores del 2011 del autor sueco H. Söderberg (1849-1941), traducido y prologado por el poeta Gabriel Ferrater, quien recomendó su edición. Escrita en 1905 provocó importantes críticas por verter opiniones sobre determinados temas que ponían en evidencia la moral de la sociedad conservadora de la época.

    Tras acudir a la consulta del Doctor, una mujer casada insatisfecha con su relación marital consigue implicarle en su malestar y en tratar de resolverlo. El argumento abordará las distintas soluciones que va buscando el médico para complacer a su paciente e incluirá una pequeña trama que nos llevará a una solución final un tanto perturbadora.

    La utilización de una forma de diario en donde va reflexionando acerca de lo que sucede, piensa y decide, escrito además en un tiempo determinado (los meses de verano) resulta bastante original y hay quien detecta, en esa especie de sesiones de autoanálisis a las que se somete el personaje principal, un cierto guiño a los métodos froidianos que comenzaban a difundirse.

    El Doctor Glas es un hombre inteligente y perspicaz, bien instalado en su nivel social, culto pero con algo extraño en su carácter que no parece permitirle encajar del todo y ser feliz en dicha sociedad. Hay siempre algo que le falta o que le sobra. Es solitario, célibe y ambiguo sexualmente, racional metódico, analítico, previsor, anticlerical y con total ausencia de culpa. La novela se desarrolla, más que en una acción, en un punto de vista: la forma particular de entender la existencia y el eje sobre el que gira toda la obra no es la trama (que la hay), sino la peculiar visión del mundo que nos muestra el Doctor. Esta particularidad, el extrañamiento de su personaje con respecto a lo que le rodea (familia, amigos, pacientes, compañeros de profesión, etc.) es utilizada por el autor para poner en evidencia a la moral y las acciones de la sociedad de la época.

    Mediante las reflexiones sobre distintos aspectos que va intercalando por escrito en su  diario nos va exponiendo los detalles que definen el carácter del personaje desde su infancia con sus convicciones profesionales, sexuales, religiosas, morales y la importancia del amor. También le sirve al autor para opinar (a nuestro juicio avanzado para la época de primeros del siglo XX) sobre cuestiones vitales (el aborto, la eutanasia, incluso el asesinato justificado), o las relaciones sociales (la amistad, la familia, la educación, el amor-odio, la hipocresía) o el medio ambiente y la ciudad –con Estocolmo como marco– dentro de un racionalismo y naturalismo preponderante en los escritores de entonces (consecuencia de las teorías darwinianas sobre la evolución y el papel del hombre en el origen de la vida).

    Glas está cargado de deseos reprimidos y está convencido de que nada encontrará después de la muerte, de que si no es dueño de si mismo no gozará de libertad y de que placer no significa felicidad. Cree en el derecho del hombre a llevar las riendas de su vida, a elegir su destino, a una educación libre, en la eutanasia para desahuciados porque quienes la necesitan atrasarían la evolución natural del hombre y piensa que las mujeres son víctimas de una educación nociva y atrasada que las hace infelices. Esas convicciones le llevan a intervenir activamente y sin remordimiento, para acabar realizando un acto punible mas o menos auto-justificado. Como si dicha acción (de omnipotencia por la posición en que la ejerce) fuese  más una consecuencia de la impotencia que subsiste en su desarrollo vital. Y que la insatisfacción “Schopenhauerana” derivada de su voluntad fuese el constituyente esencial en la vida de nuestro personaje.

    Söderberg ha construido la novela a modo de diario con una escritura propia de un escritor realista, describiendo sus sueños, las impresiones y sentimientos que otros le producen, relatando pasajes de su infancia (la relación con sus padres) o analizando el sistema educativo bajo la tutela de la iglesia (la educación religiosa, llega a afirmar, es responsable de la sociedad cobarde, hipócrita, infeliz y conservadora en la que vive porque anula el poder de decisión de las personas). El modo de narrar es muy directo, no se anda por las ramas. El positivismo y el determinismo están muy presentes en sus novelas, pues incorpora elementos de la realidad histórica y autobiográficos y expone por medio de sus personajes los problemas morales que fluían en su entorno y lo afectaron directamente.

    Una lectura, pues, más que recomendable.

    Junio 2018

    Vicente Morán y el Club de Lectura “Camino de Libros”

    Doctor Glas, de Hjalmar Söderberg

    Prólogo y traducción de Gabriel Ferrater

    Ed. ALFABIA, 2011; 195 pp; tapa blanda

    Read more

  • PARADOJA DEL INTERVENTOR, de Gonzalo Hidalgo Bayal

    PARADOJA DEL INTERVENTOR, de Gonzalo Hidalgo Bayal

    «Elegía de la decadencia ferroviaria o donde la libertad absoluta es una forma de prisión, porque quedarse es cautiverio e irse obligación»

    “Paradoja del interventor”es la 4ª novela de este autor extremeño que lleva (según hemos tenido la oportunidad de oír de su propia voz) toda una vida escribiendo y creando una amplia y muy personal obra que Tusquets  viene editando con regularidad, y que compaginó con su profesión de profesor de lengua y literatura en un instituto de una pequeña ciudad.

    Una obra en la que el lenguaje es algo más que un andamio sobre el que se asientan sus historias; es un personaje más; tan exquisito como exigente, que requiere del lector los cinco sentidos para poder disfrutar de una prosa soberbia llena de sustantivos encadenados y construcciones gramaticales. Para hablarnos de temas de siempre ( la culpa y la pérdida de la inocencia; el viaje a ninguna parte; la infelicidad como condena) , sin que la trama sea lo más primordial, con un gusto por la paradoja y los juegos lingüísticos, donde abundan reflexiones en torno a la literatura, al cine y a la necesidad de contar historias creando, incluso, espacios imaginarios (MURANIA).

    El libro que hoy nos ocupa narra la peripecia (un tanto kafkiana y surrealista) de un hombre perdido en un universo que no comprende. Un personaje del que desconocemos quien es, de donde viene y, finalmente, a donde va. Del que únicamente sabremos su comportamiento ante las peripecias que le sobrevienen en un tiempo acotado. Que parece dotado para interpretar y sobreponerse a los inconvenientes. Un protagonista que expresa reflexiones y sentimientos de la vida en primera persona y recoge también las de una variopinta y algo estrafalaria red de personajes (con diversos oficios y vicios) con los que se relaciona. Se forma así una obra coral, llena de simbolismos con aires de pesadilla en un mundo arruinado y decadente donde la verdadera paradoja es una excusa para mantener al lector encadenado a su lectura, ya que tanto  la trama como el mensaje no son relevantes para el autor.

    Hay en este  libro recursos narrativos recurrentes en sus otros textos, como los palíndromicos “la sed de sal” o “amad a la dama”, y otros muchos en la extensa y muy trabajada “El espíritu áspero”. También abundan las referencias bíblicas (encarnadas por el personaje Cristo), sentencias en latín (atribuibles a los clásicos) y los  elementos simbólicos  (una botella de cristal, un cuaderno negro con pastas de hule, el sobre azul, un chaquetón, el fuego purificador o las propias vías del tren por las que llegan o transitan algunos personajes).

    Podemos reconocer  en esta fábula (el propio autor lo atestigua) ecos de  Juan Benet o Sánchez Ferlosio, de Conrad , así como de los maestros Faulkner o García Márquez . Pero la referencia que más nos sugiere es a Dino Buzzati  y  su “desierto de los Tártaros”, en donde el destino de los personajes y la presentación de un mundo en degradación aparecen como dominantes. Y hasta de Juan Ramón Jiménez (del que se declara asiduo lector) por su gusto por la sonoridad del lenguaje con su musicalidad y su sentido poético. Apreciamos, incluso, en el conjunto tintes cervantinos más o menos explícitos, aunque no sean los diálogos ni la trama características destacadas. En cuanto a reflexiones sobre citas cinéfilas encontraríamos a Buñuel  y su “Simón del desierto” o “El ángel exterminador”.

    Estamos, pues, ante un libro desconcertante , con la aparición casual de un protagonista devenido en falso interventor, pero que no intervine en nada, en un espacio geográfico dejado de la mano de Dios, donde tampoco nada es lo que parece, pululado por seres marginales y soñadores que perviven precariamente y rodeados de desorden y violencia. Aunque finalmente nos sugiera cierto optimismo con la imagen del protagonista  dejando atrás  ese mundo degradante  y maltratador al que había sido arrojado por la fatalidad (a través de las vías del tren). Y más si  añadimos que lo hace tras construir un engaño de su destrucción definitiva , que va a condicionar un cambio de opinión menos vejatorio sobre su persona . Puede que destile pesimismo pues hasta su simbólica silueta acaba convertida en espantapájaros, pero al mismo tiempo  parece buscar la redención de si mismo. He ahí la paradoja.

    Una muestra de este escritor maduro –no demasiado reconocido en el panorama literario actual–, que nos demuestra una vez más el dominio de un lenguaje preciso y sugerente, habilidoso y culto, que explora los territorios menos transitados de la narrativa realista y que destaca por la belleza de su prosa aunque resulte exigente para el lector.

    Vicente Morán y el Club de Lectura “Camino de Libros”.

     Mayo 2018.

     

    Tusquets Editores S.A.  Colección: Andanzas | Número de páginas: 232 / Fecha publicación: 2006

    Read more

  • KEW GARDENS y otros cuentos, de Virginia Woolf

    KEW GARDENS y otros cuentos, de Virginia Woolf

    «LITERATURA HECHA CARNE». «SUPERVIVENCIA A TRAVÉS DE LA LITERATURA». «SI LO ESCRIBES NO EXISTE DESPEDIDA, LA VIDA PERMANECE»

    Pequeño libro compuesto por tres relatos: «Keww Gardens«, «Una casa encantada» y «La mancha en la pared» rebosantes de su técnica y estilo característico (evanescente pero intenso en sus significados) que muestran «momentos de existencia» con personajes y acciones descritos con lenguaje poético, sin aparente argumento, desgranados cual pinceladas de un cuadro impresionista. Una pequeña muestra de su gran obra ( ocho novelas y más de una treintena de libros de otros géneros) con la que la autora británica contribuyó a revolucionar la narrativa moderna del siglo XX, bajo las influencias del Romanticismo y el preciosismo inglés, en la que la representación, la descripción o  la percepción del momento (sin argumentos) pasa a primer término (las palabras están vacías y no tienen significado por si mismas).

    En KEW GARDENS (publicado por primera vez en 1919 con ilustraciones de su hermana) compone “un montón de imágenes rotas” (T.S.Eliot) que van desde el movimiento perezoso de un caracol a las conversaciones fragmentadas de los paseantes por el conocido jardín botánico de Londres, convirtiendo a éste en el actor principal. Por el escenario cuatro grupos de personas revolotean, cual mariposas, conversan y tienen diversos pensamientos surgidos de la contemplación de un simple arriate en un florido, colorido y luminoso jardín con detalles minuciosos y realistas. Como si las pequeñas cosas que nos rodean se nos hicieran montañas que no fuésemos capaces de ver. Al final el cuadro se ha compuesto y el ser humano está inmerso en él

    En el segundo cuento: UNA CASA ENCANTADA , reescribe una tradicional historia de fantasmas pero reflexionando sobre las profundidades de la muerte, a través de una pareja que recibe la visita de unos espectros que, con su ir y venir, ponen en evidencia el mundo de lo superficial. ¿Somos la realidad o somos los fantasmas que creemos ver tras el cristal?.

    Pero es en LA MARCA EN LA PARED (tercer relato de esta edición) en donde la autora despliega sus mayores dotes narrativos mediante la “técnica de flujo de conciencia” (descripción continua de impresiones y pensamientos en la mente humana a partir de un elemento aparentemente banal). Así, a partir de un objeto desconocido le da alas para expresar sus ideas, imaginar situaciones que para ella son ideales y volar sobre la realidad pasando de un recuerdo a otro, de una idea a otra para luego relacionarlas. Pensar (a distancia desde su sillón) de forma libre saltando de un tema a otro sin conexión alguna, hacer comparaciones de su situación y la de Shakespeare (al que conocía bien), encontrar pensamientos agradables, e incluso mostrar empatía feminista con sus referencia al machismo y las tablas de precedencias de Whitaker,  que destilan ya su oposición implícita al patriarcado (presente en muchas de sus obras) y su reivindicación pionera de un mayor protagonismo de la mujer en la sociedad.

    Acompañan a estos magníficos cuentos las ilustraciones de Elena Ferrándiz, que consiguen sumergirnos en el personal mundo de VW a través de unos dibujos llenos de metáforas y símbolos maravillosos.

    Una pequeña muestra para incitar a los lectores en sus obras mayores: “Las olas”, “Flush”, “Orlando”, “La señora Dalloway” o “Una habitación propia”, por citar solo algunas de esta escritora tan influyente, introductora de la lírica como forma de expresión y dando una importancia absoluta al universo oculto de los sentimientos.

    Nórdicalibros ha editado también otro pequeño libro de similar formato con dos cuentos: «Las aventuras agrícolas de un Cockney» y su secuela «Las aventuras de un padre de familia», con ilustraciones de Maite Gurrutxaga, que V. Woolf escribió y editó con su hermano Thoby cuando tenía solo 10 años. Tratan de las peripecias de unos recién casados y en los que ya se aprecia la fina y aguda mirada de quien años después produciría grandes obras. Vemos a una niña-escritora que explora el alma de las personas, indaga en las escenas de la vida cotidiana y describe de manera reflexiva sus relaciones sentimentales, con un conocimiento lúcido de los roles masculino y femenino.

    Vicente Morán y el Club de Lectura “Camino de Libros”

    Abril de 2018

     

      Kew Gardens y otros cuentos, de Virginia Woolf.     Ilustradora: Elena Ferrándiz.    Traductora:MagdalenaPalmer.  Editorial: Nórdica Libros. pp 77 .  2016

     

    Las aventuras agrícolas de un Cockney y Las aventuras de un padre de familia. Virginia Wolf. Ilustradora: Maite Gurrutxaga. Traducción de Ainize Salaberri. Editorial: Nórdicalibros: 89 pp 2017

     

    Read more

  • TIEMPOS Y MEDIDAS de María Jesús de Vega (poetisa) y José Francisco Redondo (pintor-ilustrador)

    TIEMPOS Y MEDIDAS de María Jesús de Vega (poetisa) y José Francisco Redondo (pintor-ilustrador)

    El latido del tiempo entre versos

    El tópico horaciano ut pictura poesis (“como la pintura así es la poesía”) y «la poesía es pintura que habla y la pintura poesía muda» de Simónides de Ceos muestran que el antiguo vínculo entre la poesía y la pintura siempre ha sido objeto de debate.  Para el poeta romano, tanto en la poesía como en la pintura hay obras que resultan comprensibles, evidentes y otras menos. Así, pintura y poesía tienen en común la experiencia estética, el goce experimentado por el espectador ante una obra sublime y creativa.

    El poemario TIEMPOS Y MEDIDAS es eficaz porque los autores son capaces de someter sus dotes poética y pictórica, sin colisionarlas, para crear el efecto de referencialidad icónica y perspectivismo. Una obra poemática en la que intensifica sensaciones, sentimientos, percepciones visuales y auditivas, tanto alegres como melodramáticas.

    Por tanto, nos somete a la simbiosis establecida entre la pintura y la poesía y, tomando esto como punto de partida, ha sido posible la creación de belleza, no solo en su sentido material, sino también en el espiritual; esto es, la belleza que reside en el interior del alma, porque ahí tiene cabida tanto lo agradable como lo desagradable, lo que nos resulta bello como lo que no. Cuenta, pues, este compendio de poemas con una inspiración evidente, que viene dada por la pintura, pese a que no consiste en imitarla, sino en abstraer el alma o interior expresado anteriormente en este arte para plasmarlo en la escritura. Y, ya sea para el reflejo pictórico como para el poético, estos autores en concreto se han servido de su conocimiento de las técnicas pictórico-poéticas para componer un extenso número de imágenes relacionadas con el campo de la naturaleza temporal del hombre y su existencia,  como se puede observar en los libertad y diversidad de los textos e imágenes y, sobre todo, en su precisión expositiva.

    Para lograr conformar estos versos, María Jesús  tuvo que visualizar los detalles más importantes de cada lámina pictórica (que José Francisco trabajó  previamente)  para lograr darle voz, palabras y sonidos a las imágenes .  Ambos reconocen que no hubo un guion previo de conjunto, sino que primero se elaboraron las pinturas  y a posteriori se conformaron los poemas, de modo que cada autor dio rienda suelta a su creatividad para finalmente encajar una obra global, pero que igualmente podría haber funcionado por separado.

    Llama la atención la ausencia de títulos tanto de los poemas como de las láminas pictóricas. Sólo es titulado el conjunto de ambos para darle identidad al libro, así como referenciar la motivación del mismo: las diferentes “visualizaciones” sobre EL TIEMPO y las reflexiones medibles que provocan en los autores expresadas bajo la forma artística que cada uno utiliza.

    Se detecta, tanto en el componente pictórico como el poético, una gama amplia de técnicas narrativas, con elementos expresivos más o menos comprensibles y otros, no tanto. Existen también rasgos surrealistas que añaden cierta complejidad en dicha compresión. La libertad compositiva parece ser que ha sido consciente en dicha creación, pues así lo reconocen  los propios autores. Todo ello, explicaría las dificultades que el lector podría tener para una comprensión más amplia de los contenidos. Pero lo que es indudable es que su visualización y lectura –sosegadas—va a provocarnos una serie de sensaciones más o menos emotivas, aunque sea a través de una cierta exigencia y atención por parte del lector.

    Sincréticamente “Tiempos y medidas” es una obra constituida de forma libre que sugiere innumerables reflexiones al lector. De hecho, unas veces, le apela y, otras, hace que se sienta identificado, para que suscite interés y no cese de proseguir leyendo dando así al conjunto una cierta  armonía de trazo, color, composición, versificación –en su riqueza tonal y construcción gramatical– que hace que, aunque funcionen aparentemente independientes, consiguen interrelacionarse y dar un sentido completo a la obra.

    Vicente Morán y el Club de Lectura «Camino de Libros». Marzo, 2018

     Edición propia. 2017

    Read more

  • EL ASIENTO DEL CONDUCTOR de Muriel Spark

    EL ASIENTO DEL CONDUCTOR de Muriel Spark

    Publicada en 2011 por Contraseña editorial, con traducción de Pepa Linares y prólogo de Eduardo Lago es considerada como una de las más importantes (dentro de las 20 novelas cortas que publicó). Aunque su obra más representativa y que la dio a conocer fue “La plenitud de la señorita Brodie” (una transfiguración de su maestra de la infancia Khristina Kay).

    En esta turbadora novela (“El asiento del conductor”) se detectan algunas de las características propias de su mundo narrativo  (enigmático, excéntrico,  estrafalario, estrambótico), un mundo donde nada es lo que parece, donde lo cómico convive con lo macabro y la muerte siempre anda rondando, mientras nos lo narra con indiferencia y frivolidad pero empleando la sátira lo que indicaría cierta intención moral. Para “aterrorizar deleitando” como ella misma expresó, con una prosa rápida, precisa y cortante, llevando a sus personajes (y a los lectores) a su destino sin que se den cuenta.

    Según parece, la  escritura de esta escocesa católica conversa (con padre judío y madre protestante), crítica con su país de origen (se exilió a la Toscana italiana los últimos 40 años de su vida) lo que no impidió ser nombrada Dama de Imperio Británico, estaría influenciada por todas estas vivencias y explicaría que algunos de sus libros sean comedias sobre la culpa, ligeras en apariencia pero en lo profundo atormentadas por el pecado.

    Aunque para algunos carece de argumento, el relato trata de una desaparición (con desenlace trágico que ya se nos anticipa al comienzo) en la que lo que interesa es el trayecto que la condiciona, narrado con hechos cotidianos e insignificantes que van, en realidad, a componer una trama oscura (con tintes de novela negra), a través de personajes extraños,  excéntricos, desequilibrados.  Esta divertida y macabra trama se sustenta en dos planos. Bajo una entretenida y ácida historia, con prosa sencilla, directa y accesible, incluso humorística a veces, se esconde un análisis más profundo en el que destacan aproximaciones a diversos tipos de trastorno psicológico, lo que la convierte finalmente en algo perturbador.

    Así pues, nos topamos con una protagonista de fascinante idiosincrasia y excentricidad, desesperada, mentirosa, capciosa y retorcidamente voluptuosa. Decidida e impetuosa, pero también inconsecuente y voluble, casi paranoica que resulta finalmente frágil y vaporosa. Un personaje profundo, oscuro pero atrayente, lleno de facetas espeluznantes  pero con rasgos demasiado familiares como para no resultar inquietantes. Que proyecta su desaparición buscando y dirigiendo con precisión el brazo ejecutor en el otro (¿una referencia a la prohibición católica del suicidio?). Una serie de acontecimientos, cada cual más absurdo, que incluye encuentros con personajes igualmente estrafalarios, constituyen el “viaje” hacia el anticipado y trágico desenlace. En un discurso en el que el final de la historia es secundario con respecto a la trama, y en el que el “cómo” se convierte en el principal reclamo. En un texto cuya superficie es sutil y finísima en comparación con el fondo rugoso y duro como una piedra. Tanto, que para algunos puede resultar de lectura agotadora, con referencias a “Thelma  y Louise” o “El Túnel “ de Sábato, y en nuestro entorno con algunos escritos de Eduardo Mendoza o con la película de Almodóvar “mujeres al borde de un ataque de nervios”.

    Una historia sorprendente e irracional que no transcurre por los cauces habituales y que transgrede los convencionalismos de una narración típica de misterio, con el personaje principal vagando en busca de su verdugo, quizás un periplo interior: un viaje a lo más profundo de sí mismo con la voluntad de llevar en todo momento las riendas de una situación que desemboca en tragedia. Una tragedia buscada o, al menos, presentida.

    Vicente Morán y el Club de Lectura “Camino de Libros”. Febrero, 2018


    EL ASIENTO DEL CONDUCTOR de MURIEL SPARK

    Editorial Contraseña, S.C. Tapa blanda. 136 pp. 21 x 13 mm.

    ISBN: 978-84-937818-6-6. Fecha edición: 01/03/2011

    Read more

  • EL HOMBRE DEL TRAJE NEGRO de «Stephen King»

    EL HOMBRE DEL TRAJE NEGRO de «Stephen King»

    En León, enero de 2018, Vicente Morán y el Club de Lectura “Camino de libros”
    ¡ÓPALO!, ¡DIAMANTE!, ¡ZAFIRO!, ¡AZABACHE! GARY HUELO TU BREVAJE
    El hombre del traje negro (Nórdica, 2017), que Stephen King publicó en 1995, busca formas alternativas de crear angustia a partir de la idea inicial de Nathaniel Hawthorne (1804-1864) en su gótico y alegórico relato El joven Goodman Brown (1835), también incluido en esta edición.
    La edición en un formato con aspecto de biblia, junto a las ilustraciones de ANA JUAN oscuras, misteriosas, hechas a carboncillo con tintes de rojo chillón, aportan al conjunto la interiorización diabólica y religiosa de los relatos.
    Como cuento aislado e inspirado por la anécdota que un amigo le contó sobre su abuelo, en comparación con el original, abandona el pesimismo calvinista de Hawthorne y se adentra en nuevos (y melodramáticos) espacios, quizás más acordes con los de nuestros tiempos.
    Nueva Inglaterra, tierra madre de ambos autores, es el paisaje de fondo ideal para sus historias de terror. Esta tierra yerma, habitada por la superstición, se convierte en un elemento clave de su literatura, adquiriendo características propias como si de otro personaje se tratara.
    El joven Goodman Brown es una alegoría sobre el viaje al interior de uno mismo para descubrir que la naturaleza del hombre, escondida en el fondo de un bosque sombrío, es dual. El relato es una parábola atemporal, filosófica, sobre nosotros mismos. Cada elemento del bosque es un símbolo que pretende hacernos reflexionar sin mentiras, sin excusas. Contiene una crítica a temas religiosos, como la fe y la pureza de una persona y habla de cómo un hombre, ante la visión de la hipocresía y la maldad humanas, puede resistir la tentación pero también sucumbir a cambiar sus sentimientos hacia el entorno.
    El hombre del traje negro comienza creando en nosotros una sugerente sensación de angustia. A diferencia de Hawtorne, King elige a un niño como protagonista y desde la inocencia que le confiere la decrepitud de su mente, ya anciano, nos narra una anécdota de la infancia: el terror que vive un niño ante la aparición del diablo amenazador. Otro cambio es que aquí el diablo surge de improviso ante un remordimiento por incumplir una prohibición, mientras que en el joven GB va a su encuentro y le guía hacia el aquelarre diabólico donde debe dirimir sus creencias. En ambos casos, lo intrigante de los protagonistas es no saber si lo que ha ocurrido es fruto de un sueño o es realidad, una duda que les perseguirá el resto de su vida.
    Mientras King relata uno de esos momentos en que cae el velo que protege a los niños de algunas realidades de la vida adulta como la misma mortalidad humana , incluso la posibilidad del fallecimiento propio, el relato de Hawtorne trata, con tono aparentemente socarrón, la atracción que ejerce el diablo en algunos personajes de una bienpensante comunidad puritana. Y, por otra parte, advertimos un cierto pesimismo en la resolución del viejo cuento frente al positivismo que refleja su versión moderna, expresado en la sombría actitud final del joven Brown, en contraposición a la reacción del niño Gary ante el acontecimiento diabólico que ambos viven (sueñan).
    En fin, un libro para recomendar su lectura y reproducir un viaje a nuestro interior.

    León, Enero de 2018
    Vicente Morán. Club de Lectura “Camino de Libros”




    EL HOMBRE DEL TRAJE NEGRO. Edición de lujo. STEPHEN KING
    Tapa dura. Editorial: NORDICA 2017. Lengua: CASTELLANO. 128 págs. ISBN: 9788416830725

    Read more

  • “UNA SOLEDAD DEMASIADO RUIDOSA” de Bohumil Hrabal

    “UNA SOLEDAD DEMASIADO RUIDOSA” de Bohumil Hrabal

    En León, diciembre de 2017, Vicente Morán y el Club de Lectura “Camino de libros”

    Estamos ante la lectura de uno de los textos más significativos de este destacado, atípico y multi-traducido novelista checo (1914-1997), ahora recuperados por Galaxia-Gutemberg y gracias a la traductora Monika Zgustova (Yo serví al rey de Inglaterra, Bodas en casa, Tierno bárbaro, entre otros).

    Escrito en ediciones “samizdat” mecanografiadas clandestinas en 1973 (no se publicó en formato normal hasta 1980), mientras sus libros estaban prohibidos, en plena época del régimen soviético, contiene elementos característicos de su obra: un gran amor a las personas tales como eran, con sus fallos y sus vicios; la descripción de los horrores y bestialidades de la vida sin asomo de depresión o desesperación; la unión del humor, tragedia y vitalidad en una Praga mágica en un contexto histórico de entreguerras, comunismo, primavera y transición democrática; con una gran imaginación y, entre la euforia y el cansancio anímicos, referencias constantes a la filosofía y la literatura universales, sin obviar la nostalgia de otros tiempos mejores y la recurrencia al tema del suicidio. A destacar, de entrada, el uso de una figura retórica como el oxímoron para dar título al texto. Después la creación de un personaje especialmente apropiado para el fin que el autor pretende (el anciano Hant`a , probablemente su alter ego). Luego la propuesta de toda una filigrana estética que resulta ser un relato autobiográfico de dicho personaje atrapado en una serie de circunstancias personales, que le obliga a aceptar durante 35 años un trabajo pésimo (por ambiente, suciedad y aislamiento), un jefe que le humilla…, pero en el que encuentra, a su pesar, un asidero intelectual que, unido a su afición a la bebida, permite construir una alegoría magistral, coherente con sí misma y con su significado final. Un protagonista de gran realismo, socialmente marginado , sometido a un jefe y un trabajo humillante, al borde siempre de la embriaguez, con pensamientos obsesivos, que expresa un lenguaje paradójico y desatinado, que sufre alucinaciones, cuyo único refugio es el amor a los libros que tiene que destruir sin remedio y que, en lo que puede, trata de rescatar y de leer de forma un tanto obsesiva, pero cuyo objetivo fundamental parece querer transmitirnos su verdadera “historia de amor”: la cultura. Con una escritura sencilla pero directa, sin diálogos –salvo consigo mismo—escrita como de corrido, llena de metáforas y de descripciones poéticas, de innumerables referencias textuales a pensamientos filosóficos y morales. También hay múltiples símbolos y señales que advierten al lector que se trata de un texto alegórico cuyo objetivo no es otro que “denunciar” el contexto social en el que están inmersos (autor y personaje). Desde una posición cuasi-delirante consecuencia de su constante hábito a la bebida, realizando continuados círculos narrativos, triturando pensamientos (para hacer referencia a su profesión denostada de empaquetador de papel durante 35 años), con abundantes reiteraciones yuxtapuestas y simbología de las ideas o de las personas que conoce y ama, nos presenta un cuadro genial sobre el desastre de la inteligencia clásica y del desprecio a la cultura en general. Pero todo ello, bajo un profundo respeto y delicadeza , incluso cuando refiere episodios escatológicos que le trastocan su desarrollo como persona. O ejerciendo de “tierno carnicero” matando libros o formando “paquetes como sepulcros” (que adorna con joyas literarias o pictóricas). O actuando como “único artista y único espectador” y soportando todo ello gracias a la cerveza para vivir (feliz y culto a su pesar) en una soledad poblada de pensamientos desde el infinito a la eternidad (como Don Quijote). Hasta concluir que el hombre que piensa se asemeja con lo no humano, como el cielo. Y a pesar de todo, se siente feliz porque, gracias a su trabajo, tiene acceso a aquello que más ama en esta vida: los libros. Por encima de las condiciones inhumanas en las que realiza su trabajo y de su vida gris exterior. Considerándose un privilegiado porque su vida interior, su pensamiento, está atiborrado de historias, de filosofía, de ideas lo que le permite ser infelizmente feliz y culto a su pesar. Sintiéndose santificado y embellecido por dentro, por soportarlo y no haber perdido el juicio “aquí en mi soledad demasiado ruidosa” que con estupefacción sentía le había trasladado al campo infinito de la omnipotencia. Reafirmándose de que está solo –pero no abandonado—para poder vivir en una soledad poblada de pensamientos y escuchar sus ruidos. En un continuo vaivén (como el botón rojo y el botón verde de su prensadora), donde recordando a Lao-Tse: “nacer es salir y morir es entrar”, o considerando que la vida es como un reloj de arena (“lo que esta abajo está arriba y viceversa”). Y reafirmándose ( con Shopenhauer) en que “la más elevada de las leyes es el amor y el amor es compasión”. Y así podríamos seguir relatando una multitud de frases y metáforas, sentimientos y referencias literarias que esta pequeña gran obra nos ofrece. El relato se cierra, simbolizando perpetuar toda la cultura literaria que el acumula y que el sistema desecha, con la auto-inclusión en uno de sus productos de prensado como expresión máxima de su rebeldía y no resignación ante los cambios sociales que sutilmente ha venido denunciando. Aunque no nos sorprende que lo haga con “la tranquilidad de ánimo” que le rebela Séneca. Una obra que nos habla mucho del propio autor (está considerado como un escritor de su época), con impregnaciones de fatalismo, tragedia y denuncia. Que protesta contra todo totalitarismo que desprecie la inteligencia, que constriña las libertades y la creatividad del ser humano. Componiendo así un bello canto de amor a los libros y a la libertad interior que promueven.

    Read more

  • “EL NADADOR EN EL MAR SECRETO”  de  William Kotzwinke

    “EL NADADOR EN EL MAR SECRETO” de William Kotzwinke

    León, noviembre 2017 Vicente Morán y el Club de Lectura “Camino de Libros”

    Sorprendente relato autobiográfico de un autor poco conocido en nuestro entorno, aunque famoso en EEUU como escritor de libros de fantasía y guionista cinematográfico (novelizó el guión de la película ET). El libro fué exaltado por el autor inglés Ian McEwan en el 2012, lo que provocó su rescate del olvido (había sido escrito en 1975) y que la editorial Navona iniciara su excelente colección de “Los Ineludibles”.

    Narrado en tercera persona y con una extensión de 90 páginas –que no podremos dejar de leer hasta su final—compartiremos con el autor un acontecimiento vital de gran emoción. Una emoción que nos viene en “oleadas”, como a sus protagonistas ante la llegada de una nueva vida y su fugaz existencia. Se trata, pues, de un pequeño texto que cuenta un trocito de la vida de una pareja (los Laski) que van a vivir dos experiencias contradictorias en muy poco tiempo. Es por ello que el autor utiliza los recursos característicos del relato breve: somera caracterización de los personajes y el entorno, presentación del argumento con una tensión in crescendo y resolución dramática y explosiva. La dulce, tierna, intensa, terrenal pero triste historia vivida tanto individual como en pareja de un naufragio único: la pérdida del nadador que nace en medio del mar secreto de un parto. Pero lo que llama más la atención es la delicadeza –y a la vez la crudeza—con las que se abordan los acontecimientos. Con una sobriedad admirable, con un lenguaje sin dramatismos ni exagerado, con toques poéticos que acrecientan o contrarrestan el impacto de lo que se nos va revelando, con una prosa sencilla y directa compartiremos las vivencias de la ilusión y el amor más inmensos y del dolor más absoluto e inimaginable. Como dice Rosa Regas es esta capacidad de emocionar y de abordar a sentimientos que casi todos hemos sentido en algún momento lo que va a permitir a los protagonistas (y a nosotros como lectores) afrontar la experiencia y regresar mentalmente sanos a nuestra vida. Es posible que haya lectores a los que su lectura les provoque cierto bloqueo sentimental, dependiendo de sus propias experiencias, pues “toca” fibras sensibles al penetrar en el alma de quien vive, goza, comparte y sufre. Puede que haya algunas descripciones demasiado prolijas o explícitas que incomoden. Pero si “nadamos” por encima de esos recursos literarios (que pueden gustar más o menos pero que, sin duda, dan dramatismo) y nos dejamos llevar por esa prosa directa y potente con abundantes metáforas, nos deslizaremos por un “océano” de profundas sensaciones. Y nos sentiremos finalmente a salvo del naufragio con el salvavidas construido a base de amor, compromiso y aceptación que la pareja Diane y Laski con su vecino Ben nos ofrecen. Es como si el autor quisiera compartir esa extraordinaria y maravillosa experiencia de los esfuerzos para traer una nueva vida (“Que precioso. Luchó tanto por nacer…) y el desgarramiento que produce su fragilidad (“La arrastró el océano de la pena, llanto desatado, como el viento del mar que empuja las olas a formar olas terribles…). Y recordarnos que todos fuimos “nadadores en el mar secreto” y que como supervivientes debemos continuar la vida. Un espléndido regalo que confirma el objetivo de esta colección iniciada por la editorial Navona de los libros que “no podemos dejar de leer”.

    Read more

  • «LA LEY DEL MENOR» de Ian McEwan

    «LA LEY DEL MENOR» de Ian McEwan

    Vicente Morán y el Club de Lectura “CAMINO DE LIBROS”. León, octubre 2017

    Como el propio autor ha expresado, el comienzo de una novela es crucial. Pues en ésta su 13ª novela la historia parte de una disfunción en las relaciones de una pareja después de 30 años de casados, provocada por la propuesta de una relación extramatrimonial , que el marido profesor universitario hace a su esposa, jueza del Tribunal de Familia, con la excusa –algo bobalicona: “era pasión no devoción lo que le faltaba”—de la falta de dedicación y apasionamiento en sus relaciones. A partir de aquí el autor va a desarrollar, con una escritura precisa y bien documentada, los acontecimientos que se suceden contados en primera persona por la esposa despechada y el propio autor-narrador. Con la destreza que le caracteriza no solo consigue mantener constantemente nuestra atención, sino que nos invita a tomar partido por las cuestiones morales, legales, sentimentales y religiosas que plantea a través de sus personajes principales : la Jueza de Familia Fiona Mayer en su madurez y un brillante joven próximo a la mayoría de edad Testigo de Jehová. El papel del esposo Jack nos parece secundario y poco desarrollado, probablemente porque es utilizado solo como excusa para desencadenar y cerrar la historia a contar. Y en la que los dilemas éticos y las responsabilidades morales y las preguntas difíciles de responder, pero imposibles de soslayar, se plantean con fina crudeza por seres de carne y hueso determinados por su representación social y personal.

    Así se nos presenta a Fiona Maye, una mujer en la madurez amante de la poesía y de la música, especializada en derecho de familia, funcionaria racional con una irreprochable trayectoria profesional (resolución de conflictos interculturales más que casos penales) a la que se dedica en cuerpo y alma. Con un concepto rígido de lo que es convencionalmente correcto, se nos informa de algunas renuncias en su trayecto vital (la maternidad o la superación de la rutina matrimonial). En este contexto, la propuesta de una última relación extraconyugal por parte de Jack, su marido, junto con la ardua decisión ante un caso en que se confronta la dicotomía entre la libertad personal y la legalidad en defensa de la vida, desencadena una catarsis en la Jueza que constituye el núcleo de la historia. Su airada reacción como esposa despechada que la hace incumplir la ley cambiando la cerradura de su casa tras invitar a su esposo a abandonar el hogar, el ocultamiento social de dicha separación y la complejidad en la decisión del caso del joven testigo de Jehová (Adam Henry). Este ha sido denunciado por la institución sanitaria ante la negativa a que le realicen una transfusión sanguínea imprescindible para su supervivencia de una grave dolencia hematológica. Para concluir la sentencia, decide conocer personalmente a Adam, un muchacho que aún le faltan unos meses para ser mayor de edad, sensible e inteligente, impregnado pero muy consciente de su fe religiosa que le impide (de acuerdo con su entorno familiar y social) aceptar la transfusión. Además, tiene dotes para la música, hace pinitos de poesía y despliega encantos que atraen a todos los que le cuidan. Se produce entonces una conexión entre la jueza y el joven en la que participan sentimientos diversos: materno-filiales más manifiestos, amorosos más subliminales, que conducen a que una decida finalmente que se le inyecte a él la vida contra su voluntad y no muera por sus convicciones y a que el otro acabe aceptándolo, no sin felicidad. Pero, a cambio el adolescente que afirma “ya no ser la misma persona” desarrolla una dependencia que le lleva a demandar de Fiona sentimientos (una nueva mama-amorosa) que ésta no parece dispuesta a conceder. No obstante, en este proceso Fiona debilitada afectivamente por su crisis matrimonial, y a pesar de su carácter estricto, acaba sucumbiendo interiormente a dichos sentimientos (de la maternidad frustrada e incluso del “roce” del amor), eso si, descrito con mucha sutileza. Finalmente y tras desechar la relación con el joven, éste desencadena una tormenta emocional que le lleva a consumar una amenaza existencial con el objetivo de compensar su rechazo y producir remordimientos en su idolatrada. Esta reacción, creemos, deriva de una personalidad aún adolescente y muy dependiente, enfrentado a situaciones límite (fe y religión, supervivencia o muerte), pero con capacidades tanto seductoras como destructivas. Siguiendo la caracterología social y personal de la pareja en crisis expuesta al inicio, el autor nos ofrecerá un simpático reencuentro que cerrará esta historia, en la que un hombre y una mujer en la madurez de su convivencia viven ambos una crisis emocional. Parece que ellos tratan de reafirmar así la validez del matrimonio socialmente admitido y recomendado como vehículo perfecto para seguir disfrutando de la felicidad y de la plenitud personal. A pesar de las desavenencias que la rutina pueda provocar, pero que las convenciones sociales ayudan a superar. McEwan sigue siendo un maestro en mostrar las reacciones humanas cuando nos enfrentamos a nuestros miedos.

    Read more

  • «LA CENA» de Herman Koch

    «LA CENA» de Herman Koch

    Vicente Moran García. Coordinador Club de Lectura “Camino de Libros”. Septiembre 2017

    Nos vamos a Holanda de la mano del escritor Herman Koch (1953), considerado, en la actualidad, uno de los escritores más destacados de los Países Bajos. La cena, con más de 340.000 ejemplares vendidos, fue la sorpresa editorial del año 2009 en Holanda. Ganó el Premio del Público y fue declarado Libro del Año 2009.

    Dos parejas acomodadas (hermanos ellos) se han citado a cenar en un moderno y exclusivo restaurante de Ámsterdam. Mientras saborean el aperitivo y charlan con aparente despreocupación sobre la última película de moda o sus planes para las vacaciones, son conscientes de que, tarde o temprano, deberán abordar el incierto y acuciante tema que los ha llevado a reunirse: el futuro de Michel y Rick, sus hijos de quince años que, según algunos indicios, podrían estar envueltos en un caso de violencia grave (junto a Beau el hermano adoptado). Así pues, tras los postres, cuando la cena llegue a sus últimos compases, la tensión entre los comensales habrá alcanzado su punto culminante y la cadena de secretos y revelaciones confluirán en un final dramático en el que nadie podrá esgrimir su inocencia, a pesar de lo cual lo que importa es que la familia se mantenga más feliz y más unida que nunca. El libro está estructurado en seis partes que comprenden cuarenta y seis capítulos en total. Esas partes son en las que se divide la cena que van a degustar: aperitivo, entrantes, segundo, postres, digestivo y propina. La trama se irá desarrollando a lo largo de esta cena de la que en un principio no sabemos su motivo pero que intuimos que algo grave está pasando aunque este hecho tarde en salir a la superficie. El autor, a través de los ojos de Paul, nos irá presentando a los personajes que charlan de temas banales y comentan la comida del restaurante de moda al que han ido. Hay mucha crítica, irónica e incluso sarcástica no exenta de sentido del humor, sobre estos restaurantes tan en boga en nuestros tiempos donde las raciones son exiguas y supuestamente sofisticadas. Restaurante que, asimismo, es un símbolo de la importancia que se le da hoy en día al status social. Pero la cena es el telón de fondo de un hecho terrible del que sus hijos son protagonistas. La tensión entre los dos matrimonios irá in crescendo a medida que vayan saliendo a la luz los acontecimientos que los han reunido. Secretos, mentiras, celos, revelaciones… todo teñido de una violencia soterrada en un principio y que acabará estallando al final del relato. Surgen numerosos temas de debate tales como el racismo, el aborto, el matrimonio, la educación de los hijos, la tolerancia excesiva en dicha educación, la política actual, la pena de muerte, la culpa y el castigo, la moral y la ausencia de ésta en la sociedad que vivimos, la falsedad de las formas, el consumismo desaforado y, sobre todo, la violencia (juvenil y la no juvenil) reafirmada con clásicas referencias cinematográficas. Esta parece querer justificarse en algún caso por una enfermedad desconocida innata y transmitida, frente a la que manifiestan finalmente otros personajes que no la aparentan. Los diversos actos violentos alentados y consentidos se acaban integrando, justificando y minimizando sus consecuencias en el núcleo familiar. Una familia donde la falsedad, la hipocresía y la ocultación de actos violentos extremos constituyen el sustrato de su aparente felicidad. Su lectura nos suscita un sinfín de preguntas sobre la sociedad occidental actual y la relación, en su seno, entre padres e hijos. Preguntas que nos llevan a reflexionar sobre qué hemos hecho mal en la construcción de la sociedad del bienestar. El autor holandés nos plantea un tema muy grave que apunta de lleno a la autosatisfacción y complacencia de la clase social acomodada, a su ceguera e irresponsabilidad, a su falta de autocrítica. Novela social y psicológica que plantea un dilema moral. La cena se lee bien, su historia te atrapa desde el principio ya que el lenguaje es sencillo y directo, va al grano con un desarrollo de los hechos muy bien planteado. Posee fuerza, contundencia, mordacidad, sarcasmo y, a veces, es demoledora. Un libro que no te deja indiferente ya que pareciera que los habitantes de este primer mundo “civilizado” se dirigen a la barbarie.

    Read more

  • “LA ISLA” de Giani Stuparich

    “LA ISLA” de Giani Stuparich

    León, junio de 2017. Vicente Morán y los miembros del club de lectura “Camino de Libros”

    Pequeño libro publicado por Minúscula en 2008, con cuidadosa traducción del profesor de Lit. de la U. de Trieste J.A. González Sainz, de una obra escrita en 1942 por uno de los máximos representantes del grupo de escritores triestinos Giani Stuparich (1891- Roma 1961), considerada de lectura imprescindible, por contener un relato breve de 123 pp.(en donde el autor es considerado un maestro) lleno de emoción y humanidad. Dicha edición se acompaña de esclarecedoras presentación (por el profesor y escritor triestino Elvio Guagnini) y posfacio (por el también escritor Claudio Magris) que nos ayudan a comprender mejor el valor y significado de esta obra (su dimensión ética, su responsabilidad moral y democrática en un contexto de nacionalismo extremo), así como el lugar que ocupa dentro de la literatura.

    A diferencia de las novelas, en los relatos breves tiene mayor importancia el apogeo de la historia decisiva más que su desarrollo y extensión y en esto, junto con la autobiografía, Stuparich está considerado un maestro. Aquí se muestran las vicisitudes de la enfermedad y las reflexiones sobre la vida, la muerte, el miedo, la esperanza y los comportamientos frente a circunstancias excepcionales (existenciales). Y se hace a través de la relación entre un PADRE (generoso y vital) aquejado de un mal inexorable y en fase terminal y un HIJO (atento y preocupado) que trata de confortarlo y aliviar sus sufrimientos al tiempo que intentan asumir la situación. El núcleo central de la obra es el re-encuentro padre-hijo en un entorno primigenio para ambos (LA ISLA) en una situación dramática con la exposición de sus diferentes puntos de vista y la comprensión de los mismos. Puede que a algunos lectores les resulte un tanto artificioso e incluso falso, dicho encuentro pues parece que su relación anterior había sido bastante pobre (salvo algunas referencias a la época infantil) debido a las ausencias del padre en su periplo como marino y la colocación del hijo en la montaña como si se quisiera reflejar paisajes opuestos o confrontados. Como si expresara un cierto egoísmo por parte del padre ante su tesitura personal y recurriera al encuentro final con ese hijo (vínculo de sangre) distanciado y, dónde mejor, que en ese entorno común y grato de su isla. El hijo nos mostrará las características de la figura paterna –ejemplo de vigor, energía y fortaleza–, su enfermedad, su declive, su cansancio y su miedo, así como su propio sentimiento de terror frente a la enfermedad. Tendrá visiones desdobladas (“el esqueleto de su padre revestido de carne”). Sentirá admiración y envidia por su entereza, pero también percibirá la angustia. Le provocará compasión y piedad por la forma de afrontar el mal, por la armonía frente a la derrota de la fatalidad invasora a la que asiste impotente. Por otra parte el padre que disfruta viendo la plenitud de vida del hijo y de la re-memorización de los gratos recuerdos de su infancia y de su propia vida (gozosa y vigorosa), con su inicial abandono debido a las ausencias de su oficio de pescador y ese primer y casual encuentro con el hijo-niño que va a ser ya definitivo con el orgullo de haber sido desde entonces su guía vital. Y la tranquilidad del regreso a su isla , en unión con su hijo, tras recorrer mares y puertos, previniendo su destino final y próximo. Es a través de palabras, gestos, actos, miradas, “silencios” y pensamientos como se van trenzando el encuentro y las atenciones recíprocas. El relato, con ritmo pausado, sereno y profundo, nos va presentando sus cuidados, temores, esperanzas y pesadillas. Mediante una narración más que un diálogo, analiza los interiores y los paisajes del escenario, confrontando las posturas y reflexiones de grandes temas existenciales: las distintas edades, la vejez, la vida y sus goces como una lucha física, la enfermedad y la fatalidad de la muerte, así como el mal espiritual que acompaña al sufrimiento, el miedo, la resignación y la incredulidad ante el final de un ser querido. Y el autor utiliza una prosa primorosa con hermosísimas representaciones paisajísticas que envuelven la historia de fondo de amor paterno-filial. Una escritura contenida pero elegante, de gran belleza, tristeza y emoción trabada en los dos personajes que realizan el último viaje para afrontar el legado de la descendencia y la pérdida. Al igual que en una obra pictórica el recuadro y los elementos secundarios emiten significados de gran importancia para transmitir el mensaje fundamental. Esa isla mediterránea (paraíso utópico) como realidad y metáfora. Escenario concentrado donde representar los modelos de comportamiento del hombre ante los avatares de la vida (y de la muerte). El viaje en barco desde la costa como forma de regreso a sus orígenes y de vivencias felices. Los espacios naturales de sus protagonistas (isleño y alpino). El mar, el sol y la noche calurosa, la pesca y las olas , la nieve y los senderos, el viento marino y la brisa refrescante alpina, la comida y las dificultades por la estrangulación esofágica simbolizado en “el grano de uva que no pasa”. Los sentimientos contradictorios. Las dudas de sincerarse entre ambos y el autoengaño compasivo (que algunos pueden interpretar como falta de valentía). El paseo en barca con “la lona blanca festiva”, frente a la visión espectral de la “sombra negra desollada” de su padre en el paseo, y la visión gozosa desde el acantilado y de las chicas en bicicleta. Todo ello conformando un abanico de contrastes que se resume en un pensamiento del padre ante su apesadumbrado hijo: “Yo mismo me entristezco por su tristeza, mientras que disfrutaría de su disfrute”. Y finalmente la salida de la isla, con esa intimidad tan compartida, con ese acompañamiento mutuo, como despedida de la figura paterna y la vuelta a la cruda realidad afrontada con calma, madurez y dignidad. Un poema existencial y humano expuesto con maestría y sensibilidad para contarnos sin sentimentalismos que, incluso en la peor de las situaciones, podemos construir emociones que nos ayuden a reencontrarnos con nuestros semejantes o a despedirnos de ellos.

    Read more

  • LA LIBRERÍA AMBULANTE “El Parnaso sobre ruedas” de Christopher Morley

    LA LIBRERÍA AMBULANTE “El Parnaso sobre ruedas” de Christopher Morley

    Vicente Morán, Coordinador del club de lectura “Camino de Libros”, León Junio de 2017

    Bajo la influencia romántica y de exaltación de los ambientes rurales y paisajísticos de la novela americana de las primeras décadas del siglo XX, Ch. Morley concibió esta encantadora novela protagonizada por 3 personajes humanos de edades medias(dos hombres y una mujer) , un carromato reconvertido en librería ambulante (el Parnasus sugestivo de Apòlo y sus Musas ) tirado por su yegua(Pegasus) y acompañados por el perro (Boccaccio/Bock), todos ellos con referencias literarias.

    Desde esa Fócide simbólica nos presenta las historias, transformaciones y reflexiones que protagonizan los 2 hermanos (Helen y Andrew) reconvertidos primero a granjeros desde comerciante e institutriz, y posteriormente a escritor de éxito con temáticas naturalistas y de autoayuda el uno,y a cuidadora de casa, granja y hermano la otra. Y por otro lado, el maestro de escuela (Roger) con aficiones literarias y por la difusión de la cultura a los habitantes del campo, reconvertido en librero ambulante (para “hacer que los libros circulen por las venas de la nación” ) y recopilador de sucesos que va registrando en su cuaderno de “pensamientos sobre las desdichas del presente” con el que ambiciona componer una Odisea entera. La triangulación de estos tres diferentes “actores” sirve al autor para desarrollar la principal historia de transformación (contada por la propia protagonista): la decisión de Helen de dar un cambio a su prosaica y servicial vida campestre por la aventura que le brinda la aparición en su puerta de un objeto simbólico (la caravana de libros y su vivaz e idealista misionero cultural itinerantes). Espoleada, eso si, por sus ya 15 años de vida campesina, un cierto hastío por la dejación de funciones de su egoísta hermano el “Sabio de Redfield” (cada vez menos granjero y más hombre de letras), la influencia de la lectura de una biblioteca heredada que colocaron en estanterías en un gallinero reformado , al que llaman la “Granja de las Sabinas” y la casualidad de que en la portada de una revista se hable de “la revolución de la feminidad” y que un crítico la tilde de “Jantipa rural” mientras elogia a su hermano. Vemos así, como el autor nos ofrece una serie de elementos justificativos para la propuesta transformadora de la mujer en su decisión de aventurarse con un charlatán literario. Puede que el desarrollo de los acontecimientos que luego tienen lugar pueda parecer un tanto ingenuo, pues con ritmo lento y pausado y hasta previsible, nos va condicionando, tanto al lector como a los actores, al resultado final de comunión de los 3 personajes. Mediante la intercalación de sus reflexiones de contenido vital, con muchas referencias culturales y de la importancia de difundir la lectura y los libros, la valentía ante los acontecimientos adversos, la convivencia próxima en esa caravana-casa en medio de la naturaleza, el esplendor de los ideales de belleza y honestidad, la comprensión y el perdón, el surgimiento del sentimiento amoroso justo antes del declive, permitirá al autor ofrecernos un final feliz que “cae del árbol como fruta madura”. Desde que este clásico de la literatura norteamericana se publicara en 1917 han sido muchos los lectores seducidos por su poder evocador, por el reconfortante humor que destila y, cómo no, por su atención a los pequeños detalles: estas páginas huelen a las hogazas de pan recién sacadas del horno; en ellas se siente el viento de otoño en los abedules. Una historia amena, agradable, sencilla y simple…quizás como era la vida hace muchos años .Un libro muy entretenido y sin grandes pretensiones. Para los que vivimos en las ciudades, en este mundo agitado y tan digitalizado, es difícil entender ese ambiente placentero que envuelve a los personajes del libro .Ese tiempo lento y pausado, donde importan más los pequeños detalles de cada día. Un pequeño relato sobre la realización de los sueños, esas decisiones que cambian nuestras vidas, las segundas oportunidades y…el amor, en concreto el profundo amor a los libros. En una segunda parte: LA LIBRERÍA ENCANTADA”, Helen y Roger continúan su misión pedagógica y cultural establecidos en una librería ( también especial) en la ciudad, en la que van a seguir sucediendo pequeñas aventuras con tinte más de thriller, bajo un trasfondo político que coincide con la implicación de EEUU en la I guerra mundial y la firma de la paz.

    Read more

  • «KANT Y EL VESTIDO ROJO» de Lamia Berrada-Berca

    «KANT Y EL VESTIDO ROJO» de Lamia Berrada-Berca

    Vicente Morán. Promotor del Club de Lectura “Camino de Libros”. LEÓN. Mayo 2017

    Con este libro inicia su andadura el club de lectura “Camino de Libros” que coordina Vicente Morán, con el patrocinio de la librería Artemis de nuestra ciudad.

    Se trata de un libro bien editado, en tapa dura, y con bellas ilustraciones de la artista plástica María Angulo, publicado en Francia en el 2011 y editado ahora en español por vez primera, y escrito por una autora desconocida en nuestro medio que posee influencias multirraciales y multilingüísticas derivadas de la procedencia de sus parientes (madre francesa, padre marroquí, antepasados suizos y escoceses y marido siciliano). Tras formarse en la Sorbona ejerce de profesora de literatura moderna en Paris y forma parte del Grupo Nueva Educación 96, lo que le ha permitido participar en diversos proyectos artísticos. Es a través de una escritura unificada en el idioma francés (lleva publicados 6 libros) donde ha explorado el funcionamiento de las sociedades tradicionales, las interrelaciones personales, las dificultades de identificación e individualidad que se produce en una sociedad minada por los valores que inhiben la sensibilidad de la conciencia. Con un lenguaje un tanto poético, conciso y directo, nos cuenta una historia sobre la búsqueda de la propia existencia y de la autoafirmación protagonizados por una madre y una hija (con un padre omnipresente en la función represora pero sin desarrollo como personaje) emigrados a un barrio de Paris desde sus orígenes afro-islámicos. De forma algo artificiosa o poco real y casi como una parábola describe la transformación que se va produciendo en el personaje femenino desde su posición de mujer sometida (de acuerdo con los preceptos religioso-educacionales vigentes en su cultura de origen) hacia la auto-liberación. Para ello, se sirve de recursos literarios simbólicos, tales como el deseo de adquirir un vestido rojo que descubre en una escaparate próximo a su casa (dando importancia a la representación y significados del vitalista color frente a su oscura y limitada existencia ), así como la “llamada” a la rebelión de la conciencia del no existir por la aparición junto a su puerta de un libro, cuyo contenido desconoce por ser analfabeta, pero que leído por su hija le transmite casi mágicamente – “no entender las palabras sino creerlas”– las ideas ilustradoras del autor del mismo (Kant). Es a través de la confabulación madre-hija (en su cultura si fuera varón ya tendría mejor predestinación) como se “alimenta” el desarrollo evolutivo hacia una existencia de mujeres sin tantas limitaciones del ser. La confrontación de las miradas, ya sea la suya propia en el espejo, la de su occidental y amable vecino, o las caras dibujadas por su hija, junto con relectura (no inteligible pero si insinuante de ese Kant repetido 99 veces y del sapere aude) le sirven de pretexto a la autora para ir articulando la transformación y la pérdida del miedo a la misma. Incluso la ausencia de elementos de sostén originarios de su aldea (la abuela consejera o la higuera depositaria de los deseos) sirven a la protagonista para amortiguar sus temores e inseguridad. En este pequeño pero intenso texto algunos lectores encuentran algunas referencias literarias, ya sea con Wirginia Wolf y su “Una habitación propia”, donde se abordan los innumerables prejuicios y obstáculos que las mujeres tienen que sortear para emanciparse y realizarse como seres humanos íntegros e independientes , o con algunos pasajes de “Nieve” de Orhan Pamuk (… cuando eran niñas siempre habían querido que nevara más: la nieve despertaba en ellas la sensación de la belleza de la vida y les hacía sentir que las personas se parecían y que el universo y el tiempo eran muy vastos mientras que el mundo de los humanos era demasiado angosto), y hasta con “El extranjero” de Camus. En fin, un libro muy recomendable y de patente actualidad en el que se pone, una vez más, de manifiesto que el cultivo del espíritu puede ser (como afirma Kant en un capítulo al final del libro) un instrumento para romper los “grilletes de una permanente minoría de edad que los preceptos y las fórmulas acaban encadenando al propio entendimiento”.

    Read more

Agradecimientos

A Pedro Sainz Guerra por cedernos uno de sus dibujos como logo del club

A los miembros del club por su espíritu participativo

A todos los que se dignen asomarse a esta ventana